domingo, 11 de mayo de 2014

Un niño es alérgico a su propio pelo

La historia de Junior Rucroft es de las que pone los ‘pelos de punta’. Este niño de siete años es alérgico a muchísimas cosas: a los gatos, a las nueces, al polvo e incluso a él mismo. En su corta vida, ya ha estado más de 50 veces ingresado.

La primavera  es un periódico fatal para los alérgicos. Por fortuna, es una pequeña temporada la que la sufren sus afectados. Pero no todas las personas corren esa suerte de verse perjudicados por el polen, gramíneas, plátano, etc.

Hay personas que sufren alergias que no tienen piedad, sea cual sea la época del año por la que se transita. Medicamentos, gatos, perros, polvo. Un incordio total.

El mal de males es que, además de todo lo expuesto anteriormente, seas alérgico a ti mismo. Esto le ocurre a Junior  Rucroft, un niño de siete años, que sufre día tras día ataques de asma provocados por el rechazo a su propio pelo.

Sus primeros ataques llegaron cuando apenas tenía unos meses. La situación es tan grave que un beso de su madre casi le provoca la muerte. Su familia  no concibe un día tranquilo, ya esa alergia a sus folículos pilosos es una bastante peligrosa.

“Es una locura que Junior sea alérgico al pelo. A quién se lo digas no se lo cree. Es algo ridículo pero que por desgracia sufrimos”, asegura la madre del pequeño.

A pesar de llevar el pelo con un corte militar, el niño sabe que no debe tocarse la cabeza en ningún momento. Sin embargo, para ese niño es una situación muy difícil de explicar.


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