Aparte de ser un monumento histórico único de la Edad del Bronce,
Arkaim también
es conocido por ser uno de los grandes misterios de toda Rusia. Ubicado
al norte entre la frontera de Rusia con Kazajstán, en la estepa
del Montes Urales, se cree que el antiguo asentamiento fue construido en
el siglo XVII a.C., aproximadamente al mismo tiempo que el Stonehenge.
Como ya comentamos, Arkaim también se lo conoce como
“la cruz gamada en la ciudad” o
“la ciudad Mandala”, debido a su parecido a una esvástica. Es por este motivo que algunos expertos creen que Arkaim fue el lugar de nacimiento de
una raza superior a los seres humanos,
seres venidos de otros mundos. Este enigmático asentamiento se ha
convertido en un lugar muy importante para los creyentes en el tema OVNI
ya que los avistamientos de misteriosos objetos en el cielo es un
fenómeno muy común en Arkaim.
Hoy en día, Arkaim es tanto un lugar
arqueológico, así como de peregrinación. Cientos de personas lo visitan
cada año, pero ahora los arqueólogos han podido descubrir algo que
podría cambiar la historia de la humanidad.
¿Los restos de un ser extraterrestre en Arkaim?
Según
el medio ingles Daily Express, arqueólogos han descubierto en Arkaim,
conocido como el Stonehenge de Rusia, un misterioso esqueleto
completo con un
“cráneo alargado”. Este
descubrimiento se ha convertido en toda un revolución en la comunidad
ufológica, quienes aseguran que se trata de una evidencia tangible de
seres extraterrestres en la Tierra.
En las imágenes y videos del descubrimiento se puede observar como el
esqueleto tiene la figura de un humanoide con el cráneo alargado, algo
que para algunos son los restos de un
“extraterrestre gris”, criaturas de ojos grandes con un gran cráneo que experimentan con la raza humana.
Sin embargo, los arqueólogos, creen que el esqueleto pertenecía a una
mujer de un asentamiento cercano, de 4.000 años antes de Cristo, aunque
algunos científicos han sugerido que los restos óseos podrían ser del
segundo o tercer siglo después de Cristo. Los expertos aseguran que el
cráneo es alargado porque la tribu que vivía en Arkaim, cerca de la
actual ciudad rusa de Chelíabinsk, utilizaban la
deformación craneal artificial para distorsionar el crecimiento normal del cráneo de un niño mediante la fuerza.
“Hemos
encontrado un esqueleto bien conservado y no excluimos la posibilidad
de que perteneciera a una mujer de la tribu Sarmati, que vivían en los
territorios de lo que hoy en día se conoce como Ucrania, Kazajstán y el
sur de Rusia”, dijo la investigadora Maria Makurova.
“Su cráneo
es alargado porque la tribu utilizaba la deformación craneal artificial
para sus hijos con una cuerda. Se trataba claramente de una tradición
en la tribu.”
Pero cuando le preguntaron sobre la posibilidad de que el esqueleto perteneciera a un ser extraterrestre, Maria
se negó a hacer comentarios al respecto ya que aún continúan trabajando en las teorías de por qué la tribu tenía esta singular tradición.
La
negativa de Maria a contestar sobre la posibilidad de se trate de los
restos de un ser extraterrestre o del porqué esa tribu alargaba sus
cráneos ha causado un debate entre los ufólogos y los teóricos de la
conspiración. Algunos de los creyentes en el tema OVNI aseguran que la
tribu Sarmati utilizaba la deformación craneal artificial para
imitar los cráneos alargados de los visitantes extraterrestres en la zona.
Akraim fue descubierto en 1987 y desde entonces se ha producido
descubrimientos espectaculares incluyendo algunos artefactos
sorprendentes de la Edad del Bronce. Además de ser un
observatorio astronómico primitivo
también fue una fortificación con dos paredes circulares de piedra
grande. El asentamiento cubría un área de 20.439 metros cuadrados y
constaba de dos círculos de viviendas separadas por una calle, con una
plaza central.
El arqueólogo ruso KK Bystrushkin, quien comparó el
Stonehenge y Arkaim en 2003, dijo que Arkaim ofrece una precisión
astronómica inaudita en el momento de su construcción, por lo que una
explicación era que el asentamiento fue construido con
tecnología extraterrestre
muy avanzada. Este nuevo descubrimiento pude ofrecer nuevas pistas
sobre la existencia de una civilización desconocida, muy posiblemente
procedentes de otros mundos. Pero como siempre ocurre en estos casos,
estamos seguros que este nuevo descubrimiento arqueológico quedara
rápidamente desacreditado, con la única intención de hacernos olvidar
nuestros verdaderos orígenes.