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sábado, 25 de octubre de 2014

DESCUBREN TUMBA DE 4.500 AÑOS CON ESQUELETOS DE MÁS DE DOS METROS AL NORTE DEL CÁUCASO

Este mes de octubre se descubrió en una tumba de arcilla de un montículo de 40 metros de diámetro al noreste de la región de Kubán de Krasnodar y este del Mar Azov, cuatro esqueletos de gran altura con hasta 2 metros y 10 centímetros de largo, pertenecientes a dos mujeres y dos hombres.


Algunos de los hallazgos con huesos de los individuos que habitaron hace más de 4.000 años en la tierra Novopokrovcki, en Kuban, una región que rodea el río que lleva el mismo nombre, al noreste del Mar Negro y al este del Cáucaso

Los arqueólogos rusos creen que estos habitantes del norte del Cáucaso pertenecen a la cultura local proveniente de Irán, que vivió en la zona hace unos 4.500 años, y están sorprendidos de como se logró evadir a los saqueadores.

La fértil tierra de Kubán al noreste del Mar Negro y en torno al río que recibe su nombre es un lugar único con casi 100 mil sitios arqueológicos que revelan una cultura europea del paleolítico de Krasnodar, destaca el medio Cultura de Kubán en sus registros históricos.

“Debo decir que el entierro en Novopokrovsky es muy interesante. Suponemos que se trata de la bóveda de una familia, hecha de arcilla”, declaró el jefe de la unidad arqueológica Dr. Vasily Mataiev al medio Sel Gazeta, según su reporte del 16 de octubre.

Los científicos estaban excavando capas por capas de 20 a 30 centímetros a la vez, en un trabajo regular programado en la zona a cargo de la expedición de Alexei Surkov, además de investigar para un permiso que busca poner una linea eléctrica en el territorio, y relataron su sorpresa ente el encuentro.

“Para ser honestos no esperábamos encontrar cualquier cosa. Se creía que el entierro lo más probable habría sido saqueado”, dijo Mataiev, según la periodista Irina Vaniukov.

Pero el montículo contenía dos entierros a dos niveles y afortunadamente los saqueadores no llegaron al sitio principal bajo tierra a cinco metros de profundidad, donde se encontraron los huesos de dos hombres y dos mujeres, muchos de ellos aplastados, ya que la cripta se estaba cayendo.

Se notó que los huesos fueron “abundantemente salpicados de ocre”, aparentemente para realizar un ritual cultural que describe que el ser humano nace en la sangre, por lo que al dejar el mundo debe ser “marcado” de color rojo, dice el reporte.

Una rareza es que los hombres tenían la cabeza apoyada en un lugar separado, lo que hace pensar que fueron decapitados o bien éstas rodaron por causa natural, explicaron los arqueólogos al medio Sel Gazeta.

La altura de estos cuatro habitantes prehistóricos de Krasnodar se registró con dos metros y 10 centímetros a los hombres y un metro 97 centímetros a las mujeres.

Lo único que hasta la fecha fue encontrado que pudiera revelar su actividad o clase fue una cabeza de caballo vecino al entierro, pero aún siguen las excavaciones,

Los arqueólogos le llaman la cultura Novotitarovskaya a los entierros cerca de la ciudad que lleva el nombre.

“Un ejemplo análogo fue encontrado en la aldea Novotitarovskaya. Creemos que los restos pertenecen al grupo de Irán, y se puede decir que la edad del enterramiento es del orden de los 4 mil años, unos 25 siglos a.C”, dijo el arqueólogo, según Sel Gazeta.

Con la investigación de los huesos, Mataiev relató que esperan averiguar “el momento más preciso de la muerte, como era la familia, y el tipo de negocios o trabajos que desarrollaban”. Se definirá además “si los fallecidos estaban enfermos al morir, si tenían fracturas, y si pasaron la mayor parte de su vida sobre una silla de montar o de pie; y finalmente, la causa de la muerte”, agregó el especialista.

Durante las excavaciones estaban presentes, académicos, asistentes, y el profesor de la Universidad Pedagógica Estatal de Volgogrado Vladislav Ivanovich Mamontov.

La rica zona arqueológica de Kuban cuenta con curiosos dólmenes ( Foto) (Foto) que ocupan más al sur un área grande a lo largo del Mar Negro cerca de 500 kilómetros. Todos estos dólmenes caucásicos se componen de losas y bloques de piedra bien elaboradas, destaca el medio Cultura en Kubán, perteneciente al Gobierno local.

Estos sugieren que eran constructores que participaban en la agricultura y la ganadería, procesamiento de la piedra y el metal, además de la producción de cerámica, señala la descripción.

En la península de Taman – entre el Mar Azov por el norte y el Mar Negro por el sur – además se encontró un monumento único a nivel europeo: una tumba en la zona de la antigua necrópolis griega Phanagoria (500 a.C), en el estrecho que conecta ambos mares, pero con un monumento que “se remonta a la gama de fechas absolutas de 1,1 millones de años hasta 800.000 años”, describen los registros locales.





jueves, 20 de marzo de 2014

Los físicos acarician el sueño de una teoría unificada


Los astrofísicos llevaban décadas esperando este momento y los datos han llegado desde el radiotelescopio BICEP2 en el Polo Sur. Un equipo del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian, en EE UU, anuncia hoy tres grandes descubrimientos relacionados: la primera prueba directa de que existen las ondas gravitacionales predichas por Einstein, la ansiada evidencia de la inflación cósmica y la apertura de una vía para unificar las fuerzas fundamentales de la naturaleza y la gravedad cuántica.

SINC |
El telescopio BICEP2 ha detectado desde el Polo Sur señales de los primeros instantes del universo. / Steffen Richter/Harvard University

Hace casi 14 mil millones de años, nuestro universo irrumpió con una ‘chispa’ extraordinaria que inició el Big Bang. En la primera y fugaz fracción de un segundo, el universo se expandió de forma exponencial, extendiéndose mucho más allá de lo que alcanzan a ver los mejores telescopios. Hasta la fecha todo esto era la teoría.

Pero ahora, investigadores de la colaboración BICEP2, con datos de un telescopio del mismo nombre situado en el Polo Sur, anuncia la primera evidencia directa de esta inflación cósmica. Sus datos también representan las primeras imágenes de las ondas gravitacionales u ondulaciones en el espacio-tiempo. Estas ondas se han descrito como los “primeros temblores del Big Bang”.

Si se confirman los descubrimientos, se abre un nuevo capítulo en la astronomía, la cosmología y la física

Además, los datos también confirman una profunda conexión entre la mecánica cuántica y la relatividad general. Si se confirman todos estos descubrimientos, se abrirá un nuevo capítulo en la astronomía, la cosmología y la física.

“La detección de esta señal es una de las metas más importantes de la cosmología actual”, destaca John Kovac, investigador del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian, desde donde se ha hecho el anuncio, y líder de la colaboración BICEP2.

Los resultados revolucionarios proceden de las observaciones efectuadas por el telescopio BICEP2 del fondo cósmico de microondas, el débil resplandor que dejó el Big Bang. Pequeñas fluctuaciones en este resplandor proporcionan pistas sobre las condiciones del universo temprano. Por ejemplo, las pequeñas diferencias en la temperatura a través del mapa del cielo muestran qué partes del universo eran más densas y, finalmente, se podían condensar en galaxias y cúmulos galácticos.
ado que el fondo cósmico de microondas es una forma de luz, exhibe todas las propiedades de esta, incluida la polarización. Igual que en la Tierra la luz solar es dispersada por la atmósfera y se polariza, en el espacio el fondo cósmico de microondas fue dispersado por los átomos y los electrones, y se polarizó también.

“Nuestro equipo cazó un tipo especial de polarización llamada ‘modo B’, lo que representa un patrón ondulado o ‘rizo’ en las orientaciones de polarización de la luz antigua”, explica el también responsable del grupo, Jamie Bock, de la institución Caltech-JPL.

El trabajo ofrece nuevas pistas sobre las preguntas más básicas: ¿Por qué existimos? ¿Cómo empezó el universo?

Las ondas gravitacionales comprimen el espacio a medida que viajan y esta compresión produce un patrón distinto en el fondo cósmico de microondas. Estas ondas tienen una ‘lateralidad’, al igual que las ondas de luz, y pueden presentar polarizaciones diestras y zurdas.

“El patrón de modo B es una firma única de las ondas gravitacionales debido a su lateralidad. Esta es la primera imagen directa de ondas gravitacionales en el cielo primordial”, dice otro colíder, Chao -Lin Kuo, de Stanford-SLAC.

El equipo examinó las escalas espaciales en el cielo abarcando aproximadamente de uno a cinco grados (dos a diez veces el ancho de la Luna llena) . Para hacer esto, viajaron al Polo Sur para aprovechar su aire frío y seco y estable.
“El Polo Sur es el más cercano desde donde se puede llegar al espacio y aun así estar en el suelo”, comenta Kovac. “Es uno de los lugares más secos y más claros en la Tierra, por lo que es ideal para la observación de las microondas débiles del Big Bang”.

Señales modo B detectadas por el telescopio BICEP2. / Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics

Los científicos se sorprendieron al detectar una señal de polarización modo B considerablemente más fuerte que la que muchos cosmólogos esperaban. El equipo analizó sus datos durante más de tres años para descartar cualquier error. También descartaron que la presencia de polvo en nuestra galaxia pudiera haber producido el patrón observado, algo “altamente improbable”.

“Ha sido como buscar una aguja en un pajar, pero en su lugar nos hemos encontrado con una barra de hierro”, bromea el investigador de la Universidad de Minnesota Clem Pryke, otro de los coordinadores del trabajo.

El teórico Avi Loeb de Harvard valora el descubrimiento: “Este trabajo ofrece nuevas pistas sobre algunas de nuestras preguntas más básicas: ¿Por qué existimos? ¿Cómo empezó el universo? Estos resultados no solo son una ‘pistola humeante’ para la inflación, sino que también nos dicen que la inflación tuvo lugar y lo poderoso que fue  el proceso”.

Desde el anuncio de esta noticia, físicos de todo el mundo están deseando que los resultados, que aún no han sido publicados en una revista científica, se confirmen en observaciones independientes.