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miércoles, 16 de noviembre de 2016

¿Esta enorme espada del siglo 15 fue utilizado por un samurai Nephilim gigante?



Las armas antiguas pueden revelar mucho sobre los guerreros que una vez los manejaban. En ese caso, la gigantesca Norimitsu odachi podría decir algunas historias increíbles donde destacarían los Nephilim.  Forjado en el Japón del siglo 15 por el enigmático herrero Ko-Osafune Norimitsu, esta espada gigante es una de las espadas más impresionantes junto con la katana, la ōdachi (japonés para gran espada) que era la espada de los samurai de elección hasta principios del siglo 17, cuando su uso se desplazó hacia fines ceremoniales.


Midiendo 3,77 metros de un extremo a otro, este ōdachi particular, es una maravilla de la metalurgia que pesa 14 kilogramos. Su hoja sola es más larga que la altura de la mayoría de los jugadores profesionales de baloncesto y si era manejada adecuadamente, es probable que podría cortar a uno por la mitad. Esto se debe a que fue forjada en una sola pieza y no por secciones juntas.  


La mayoría de los expertos están de acuerdo en que esta espada fue utilizado solamente en los rituales y nunca vio ninguna acción sobre el terreno. Sin embargo, la mayoría de los expertos no pueden soportar la palabra Nephilim o las nociones que implica. Estos puntos de vista son mal vistas en el mundo de la ciencia aceptada.   Como es el caso con el resto del mundo, Japón tiene su parte justa de historias que destacan a gigantes míticos con forma de humanoide. Parece que estos gigantes hicieron sentir su presencia en todo el mundo, sembrando el temor y el terror por donde quieran que iban. ¿Sería prudente ver estos mitos globales como nada más que la fascinación de la humanidad con las criaturas de gran tamaño? ¿Son los gigantes sólo una historia inflada o eran entidades de carne y hueso? La evidencia apunta en ambos sentidos, pero se necesita una mente abierta para aceptar teorías que van en contra de la ciencia convencional.


Tan impresionante como esta espada podría ser, otros descubrimientos de herramientas y armas gigantes parecen apoyar la teoría de que los homínidos de gran tamaño gobernaron los días de antaño con violencia.  Apenas el año pasado, un granjero se sorprendió al descubrir un escondrijo oculto con enormes cabezas de hacha de la Edad de Broce enterrados en un campo cerca de Nørre Snede en Jutlandia, Dinamarca. Las cabezas de hacha miden 30 centímetros de largo y cada uno pesaban más de dos kilos, consolidando aún más la idea de que éstos no estaban destinadas a uso humano de tamaño normal. Los arqueólogos creen que fueron forjados en algún momento del siglo 16 antes de Cristo.


Pero tan grande y pesado como las hachas danesas son, palidecen en comparación con el hacha descomunal encontrado en Ohio, EE.UU.. Éste pesa casi 18 kilos y mide 60 centímetros de largo, por lo que es imposible para un ser humano manejarla.


¿Estas armas pertenecen a los gigantes legendarios y violentos que se dice que hicieron del área su casa?  La mitología nórdica está llena de anécdotas que detallan la manera de proceder del salvaje y sanguinario Jotnar, el equivalente nórdico del infame Nephilim. Del mismo modo, su historia es una de expulsión de "los pastos más verdes" por los Æsir, las deidades dominantes del Norte. Después de su expulsión, el Jotnar se volvió a la humanidad con el odio vengativo, repartiendo la miseria a su antojo.  Por otra parte, el análisis químico mostró que la pureza del metal utilizado para elaborar las armas era muy alta, convenciendo a los investigadores que todo aquel que golpeo las hachas en su forma empleo técnicas de metalurgia avanzada. Esto corrobora la idea general de que los gigantes eran maestros artesanos. En el Libro de Enoc, que son tratados con una descripción de los vigilantes, los ángeles caídos que fueron expulsados del cielo por desobedecer o rebelarse contra los mandatos de Dios, los Nephilim:  "Y Azazel enseñó a los hombres a hacer espadas y cuchillos, y escudos, y corazas, y dio a conocer a ellos los metales de la tierra y el arte de trabajar con ellos, y brazaletes y adornos, y el uso del antimonio, y el embellecimiento de los párpados, y todo tipo de piedras preciosas, y todas las tinturas colorantes. 


Y se suscitó tal impiedad, y ellos cometieron fornicación, y se dejaron llevar por mal camino, y se corrompieron en todas sus formas. Semjâzâ enseñó encantamientos y cortes de raíces, Armaros la resolución de encantamientos, Baraqijal, enseñó astrología, Kôkabêl las constelaciones, Ezeqeel el conocimiento de las nubes, Araqiel los signos de la tierra, Shamsiel los signos del sol, y Sariel el curso de la luna."  Parece que hay una conexión válida entre los vigilantes (con su tecnología avanzada), sus descendencias de gran tamaño ylas enormes armas antiguas hechas a mano a través de técnicas avanzadas de herrería. Una inspección más cercana de sus acciones nos hace creer el Jötnar, los Gigantes o los Nephilim eran todos del mismo grupo. Su tecnología superior, les permitía viajar a los rincones más lejanos de la Tierra y sus acciones fueron inmortalizadas en los mitos acerca de los gigantes que se escuchan en todo el mundo.














lunes, 29 de septiembre de 2014

El Big Bang que no fue: ¿son fiables las pruebas del primer eco de la gran explosión?

El equipo del telescopio Planck, lanzado en 2009 para investigar, entre otras cosas, el fondo cósmico de microondas, explicó que la parte del cielo observada por el equipo BICEP2, ubicado en el Polo Sur, contenía una cantidad significativamente superior de polvo galáctico de lo estimado por el equipo estadounidense.

En el estudio, publicado en la revista 'Journal of Cosmology and Astroparticle Physics', los científicos europeos adjuntan un mapa que muestra que la polarización de polvo es significativamente mayor en la región del Polo Sur de lo estimado por el equipo BICEP2 y que "su efecto no se puede ignorar".

"El mapa de Planck dice que la mayoría de lo que vio BICEP2 era debido al polvo", asegura el cosmólogo David Spergel.

"Era un bombazo científico porque ese descubrimiento era exactamente lo que se esperaba a partir de la teoría", explica al portal Materia Enrique Martínez González, miembro de la misión Planck. Pero por el momento la gran noticia debe esperar, advierte, pues "el descubrimiento de esa señal genuina ha quedado en suspenso". 


lunes, 25 de agosto de 2014

¿El vuelo MH370 de Malaysia fue abducido por OVNIS?

Tal parece que dos vídeos que se enumeran a continuación correspondería a la desaparición de un avión grande bimotor (¿Malaysia Airlines MH370?) a manos de 3 objetos esféricos no identificables.

En ambos vídeos se puede observar la misma secuencia de abducción probablemente captada por satélite pero desde diferentes puntos de vista.
En el primer vídeo cabe destacar los caracteres en la parte inferior de la imágen que señalarían que puede tratarse del formato para sus satélites que utiliza la Oficina Nacional de Reconocimiento. El segundo se ha realizado a través de filtros posiblemente de calor.


Los vídeos fueron publicados por el mismo usuario, el 19 de Mayo y el 12 de Junio respectivamente.
La veracidad de dichos vídeos y de su atribución al vuelo MH370 de Malaysia Air Lines queda a juicio de cada uno de ustedes amables lectores, replicamos esta teoría, puesto que, en su momento, se sugirió que el avión malayo fue abducido por seres extraterrestres y llevado a otra dimensión. Como siempre, la última palabra la tienen ustedes.



miércoles, 6 de agosto de 2014

FUE EL ARCA DE NOE UN SUMERGIBLE EN FORMA DE PLATILLO?


“La nave que construirás, sus dimensiones serán medidas
El ancho será igual a su longitud. Tú lo sellarás como el Abzu.”
Cuento sumerio del Arca

EL DISEÑO INUSUAL DEL ARCA DE NOE

El arca de Noé es representada generalmente en ilustraciones como una antigua nave de alta mar con el casco redondeado, con la proa y la popa acentuadas, con una quilla recorriendo la longitud completa de la nave. En su cubierta una cabina se muestra que funciona la longitud de la nave.

Esto es pura fantasía, por supuesto, basada en diseños actuales de las últimas edades medias en Europa. No tenemos absolutamente ninguna idea de exactamente cómo parecía el arca. Hay solamente dos descripciones de la nave en la literatura antigua, ninguna de las cuales es muy satisfactoria a los estándares de la ingeniería naval, puesto que son diseños totalmente innavegables.

El Antiguo Testamento lo describe como caja rectangular con los lados rectos, sin arcos, sin quilla y sin casco. De hecho la palabra hebrea usada para el arca es la de una caja o envase. Sin embargo, los hebreos pueden ser disculpados por su absurda interpretación puesto que eran un pueblo sin mar y tenían poca, o ninguna, experiencia con barcos.

Pero ésa no es ninguna excusa para la descripción del arca en los acontecimientos sumerios del diluvio. Se representa como cubo, si son los traductores creíbles. Esto no es muy convincente en vista del hecho de que los Mesopotámicos fueron una nación de alta mar. Los sumerios y los pueblos posteriores estaban bien familiarizados con los principios de construcción naval y de la navegabilidad. Todas las ciudades sumerias tenían acceso al mar y las naves de alta mar se describen a menudo con el ancla en estos puertos sumerios.

Obviamente, hay algo extraño en los acontecimientos sumerios o en la traducción y la interpretación de los textos proporcionados. Para que un pueblo de alta mar describa el arca como un cubo es totalmente absurdo.

EL ARCA EN EL GÉNESIS

La información en el Antiguo Testamento que está disponible refiriéndose a la configuración del arca de Noé deriva de Génesis 6. Hay desechos de información de otras fuentes religiosas. El texto completo del Génesis proporciona la descripción del arca como sigue:

“Haz para ti un arca de maderas bien acepilladas; en el Arca dispondrás celditas y las calafatearás con brea por dentro y por fuera. Y haz de fabricarla de esta suerte: la longitud del arca será de trescientos codos, la latitud de cincuenta y de treinta codos su altura. Harás una ventana en el arca, y en el techo o cubierta del Arca, le harás no plano sino de modo que vaya alzándose hasta un codo, y escupa el agua; pondrás la puerta del Arca en un costado, y harás en ella tres pisos, uno abajo, otro en medio y otro arriba.”

El arca se llama “Teba” que en hebreo significa caja, pecho, o compartimento. Se describe como una caja rectangular con un fondo plano y lados rectos, 300 codos de largo, 50 de ancho, y 30 de altura. Puesto que un codo hebreo era 18 pulgadas (45 centímetros), sus dimensiones tenían 450 pies de largo (162 metros), 75 pies de ancho (27 metros), y 45 pies de alto (16.2 metros), y tales medidas fueron dichas para desplazar 43,300 toneladas.

Mientras que los hebreos tenían una palabra perfectamente buena para barco, por cierta razón eligieron llamarla caja o pecho. Esta caja de Noé no era una nave navegable y como está descrito fue simplemente una caja rectangular sin quilla, arcos y apoyos en la popa, y otros elementos esenciales, necesarios en las naves de alta mar.

Esta caja rectangular de Noé se habría sacudido y hecho incontrolable en los mares tempestuosos, y seguramente se habría dado vuelta como una tortuga repetidamente, haciendo un revoltijo completo de los ocupantes. Quizás los hebreos lo llamaron caja o pecho antes que nave porque eran un pueblo encerrado y no sabían nada de mares o ríos y navegación, mucho menos de diseño y construcción de barcos.

Los cronistas hebreos pudieron haber sentido que la palabra envase sería más entendible para su gente pastoral. Esto indica que la leyenda de la gran inundación fue manipulada y modificada indudablemente por los primeros sacerdotes hebreos para satisfacer sus propósitos.

La historia de la gran inundación fue conocida por todo el mundo y en el Oriente Medio puede ser encontrada en el Poema de Gilgamesh que se cree haber sido escrita cerca del 2,000 AC, de los acontecimientos sumerios que regresan a los días de un rey llamado Gilgamesh que gobernó en el siglo 28 o 29 AC.

La parte mas antigua del Génesis no fue escrita antes del año 1,000 AC., y al parecer es una versión de los acontecimientos sumerios que circularon en Mesopotamia y el Levant en la forma acadia o semita. Indica que la historia del Antiguo Testamento pasó con un número de cambios y enmendaciones hasta que se convirtió en parte del Libro del Génesis.

Esta “caja” de Noé tenía tres cubiertas y numerosos celdas o compartimentos sin especificar. Tenía una puerta a su lado y una abertura debajo de la línea de la azotea para dejar entrar la luz. La frase “Harás una ventana en el arca, y en el techo o cubierta del Arca” ha sido interpretada por muchos eruditos bíblicos para significar que Noé debía construir una abertura para la luz totalmente alrededor de la arca.

La nave fue construida de madera bien acepillada, una expresión que es totalmente no identificada. La palabra no tiene ningún origen sumerio o de acadio y es un completo misterio puesto que no aparece en ninguna parte otra en las Escrituras. En vista de la evidencia siguiente, sugerimos que no se refiere a una madera natural sino que puede ser una madera tratada, hecha impermeable por un proceso de impregnación como la madera de construcción de hoy que es tratada a presión.

Nota del Traductor: -En la Biblia inglés dice: “Word Gopher” que significa madera Gopher. Y en la Biblia en castellano dice: “Madera bien cepillada”

LOS PROBLEMAS CON EL DISEÑO DEL ARCA SUMERIA

La más vieja historia conocida del diluvio se encuentra en el Poema Gilgamesh donde Utnapishtim dice para construir una nave para sobrevivir la catástrofe que viene. El nombre sumerio del héroe es Ziusdra, como el utilizado en el Poema de Atrahasis, el acontecimiento original del diluvio. Utnapishtim es el nombre de acadio o semita para el héroe y como tal es el héroe del Poema Gilgamesh, la versión semita mejor conocida de de la historia del diluvio.

En los acontecimientos sumerios, la palabra usada es “Magurgur” o “Nave muy grande”. En la versión acadia y semita del poema, también se llama una gran nave de “rabitu elippu”.

Distinta de las tres cubiertas de la arca de Noé, el arca de Utnapishtim tiene siete cubiertas y después se divide en nueve secciones o compartimientos. Tenía una puerta y también cierta clase de ventana. Las traducciones tradicionales divulgan a la nave como un cubo exacto, con la altura, la longitud, y el ancho cada uno de 120 codos. Puesto que el codo acadio era 20 pulgadas (46 centímetros), el la nave sería un cubo perfecto de 200 pies (72 metros) en cada lado.

Tenemos otra vez el fastidioso problema de la falta de navegabilidad. Mientras que los eruditos han insistido en traducir la configuración de la arca de Utnapishtim como cubo perfecto, el sentido común nos dice que este diseño es totalmente impráctico.

Un cubo sería altamente inestable balanceándose continuamente en los mares tempestuosos. Los tripulantes realmente estarían revueltos Con su carga humana y animal, parecería que la estabilidad sería el factor más supremo del diseño y de la construcción de la nave o barco.

En su estudio El Poema Gilgamesh y el Antiguo Testamento, el conocido erudito Aleksander Heidel ha tratado el problema de la interpretación donde ciertos eruditos creen que un diseño circular del arca sería mucho más práctico y que el texto se presta fácilmente a esta interpretación. Sus opiniones, sin embargo, han sido rechazadas por otros eruditos.

No está claro en el texto que la figura para el ancho de barco  de 200 pies (72 metros) se aplican al diámetro o al radio de la nave. Si lo último es verdad, entonces la nave sería de 400 pies (144 metros) de diámetro y 200 pies en altura o espesor. Además, los acontecimientos sumerios no mencionan un cubo sino simplemente declaran que “el ancho será igual a su longitud”. Esto también se aplica ciertamente a un diseño circular.

Si se postula un diseño circular, después el compartimiento nueve irradiaría como los rayos de una rueda, en forma de secciones de un pastel. Un diseño aerodinámico elipsoide, tal como loa encontrados en sumergibles modernos habría tenido ciertamente más sentido y proporcionaría estabilidad en los mares tempestuosos para los cuales fue pensado.

Los acontecimientos sumerios también revelan que el dios Shamash (Príncipe Utu, Comandante Espacial Nibiruano) desempeñó un importante pero no identificado papel en su construcción así como aconsejar a Utnapishtim al momento de lanzar la nave. Puesto que Enki era el dios sumerio de la construcción naval y  lógicamente el consejero en la construcción de la nave, por toda la tradición él debía haber sido el único que trataba con Utnapishtim, antes que con Shamash, el dios y el jefe astronauta que estaba a cargo de los cohetes y vehículos espaciales.

Esta ayuda divina también se observa en el antiguo documento religioso el Libro Etíope de Enoc, donde el arca se dijo haber sido diseñada por la deidad y construida por un grupo de ángeles que probablemente son los ingenieros astronautas de Shamash.

La forma circular del arca con una fila de las ventanas a lo largo de la tapa y diseñadas por el principal astronauta Shamash habría probablemente resultado un óvalo o platillo en forma de nave. Hay también evidencia que el arca de Utnapishtim fue propulsada por una cierta clase de barra de combustible como parte de un sistema de propulsión, haciéndolo así maniobrable y capaz de mantener estabilidad en los mares tempestuosos para los que fue pensado.

[Comentario: Quizás necesitamos de nuevo recordar que la fisiología y  el cerebro de Noé no eran diferentes de las fisiologías y cerebros que tenemos hoy. Si una persona moderna puede ser entrenada para maniobrar un submarino, entonces Noé y su familia habrían podido estar así de entrenados.]
LOS MÁSTILES SUMERIOS Y LAS BARRAS DE COMBUSTIBLE

Cuando la nave estaba siendo construida e impermeabilizada y antes de que sea terminada, ciertos artículos llamados “mástiles” fueron cargados a bordo. Utnapishtim describe cómo: “Proporcioné los mástiles y los almacené encima de una fuente”. Éstos eran al parecer de importancia suprema para ellos, y fueron cargados mientras se hacía construcción y antes de que el arca fuese acabada. Entonces estaban abordo solamente los alimentos, las provisiones, y el personal.

Es bastante desconcertante porqué Utnapishtim requeriría estos mástiles, tales como los usados por los barcos actuales de río para cruzar las aguas poco profundas. Esta era una nave cerrada y sellada y vemos otra vez la traducción y la interpretación tradicional como ilógicas.

Este artículo extraño también aparece anterior en el Poema de Gilgamesh que en ese entonces tuvo que cruzar un área peligrosa llamado el “Mar de la muerte”, para alcanzar a su abuelo Utnapishtim que estaba supuestamente con los dioses. Mientras que este “mar peligroso” que él tuvo que cruzar se ha interpretado como área acuosa, puede muy bien haber sido una metáfora para un viaje a través de ese mar extenso de aire llamado la atmósfera, que tuvo que ser atravesada para alcanzar a los dioses.

Para este viaje, Gilgamesh tuvo que obtener 120 de estos mástiles. Estos se podían utilizar solamente una vez y fueron consumidos mientras eran utilizados. Cada mástil era bueno para solamente un empujón y entonces se contaminaba y tenía que ser lanzado lejos.

Para desear un nombre mejor, ellos los llamaron “mástiles”, sin duda influenciados por las naves modernas de río, pero el significado no está claro y básicamente el término significa un palo o una vara que empuja.

En términos modernos los describiríamos como barras de combustible puesto que fueron asociados al sistema de propulsión del barco. En este sentido, podrían ser o barras de combustible insertadas en un reactor nuclear para controlar la salida de energía o más probablemente, los tubos o barras llenas del propulsor sólido usados en una cierta clase de sistema de propulsión del cohete.



viernes, 30 de diciembre de 2011

El causante no fue el oscurecimiento del planeta: Una súbita acidificación causó la gran extinción marina del Cretácico

La paleontóloga de la Universidad de Zaragoza Laia Alegret ha analizado y encontrado nuevas causas de la gran extinción que se produjo hace 65,5 millones de años como consecuencia de un impacto meteorítico. Esta extinción es conocida como la extinción del límite Cretácico Terciario y afectó a casi el 70 por ciento de las especies del planeta, como los dinosaurios, los mosasaurios (grandes reptiles marinos) o los ammonites (cefalópodos).
La causa de las extinciones está clara para los científicos: un impacto meteorítico en la península de Yucatán, México. Sin embargo, “quedan preguntas por responder” como por qué el impacto causó las extinciones de unos organismos y no de otros o cuáles fueron los mecanismos concretos que causaron las extinciones, detalla la Universidad de Zaragoza en un comunicado.
Estas y otras preguntas encuentran respuesta en un estudio liderado por Laia Alegret, científica del Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales de Aragón (IUCA), y en el que han participado dos investigadores de las Universidades americanas de Yale y Michigan.
El trabajo acaba de ser publicado en la revista científica PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences USA). En él se analizan en detalle las extinciones que tuvieron lugar en los océanos y se descartan los mecanismos de extinción más aceptados hasta el momento.
Según los diferentes estudios que se han llevado a cabo a lo largo de la historia, tras el impacto del asteroide, una gran cantidad de polvo y gases fue despedida a la atmósfera, bloqueando el paso de los rayos del sol. El oscurecimiento del planeta impediría que los productores primarios -las plantas en medios terrestres, y fundamentalmente algas unicelulares en los océanos- realizaran la fotosíntesis.
Partiendo de esta base, a finales del siglo pasado se propusieron varios modelos para explicar cómo un impacto meteorítico provocaría las extinciones en los océanos. Todos ellos implican un cese de la fotosíntesis durante un largo periodo de tiempo, de decenas a cientos de miles de años.
Uno de los primeros modelos sugiere que tras el impacto meteorítico hubo una mortandad masiva en los océanos, que ondujo al cese global de la fotosíntesis durante varios cientos de miles de años. Sin embargo, los datos presentados por la española, publicados en PNAS, contradicen los modelos propuestos.
Las algas realizan la fotosíntesis en las aguas superficiales porque necesitan la luz solar para producir materia orgánica y constituyen la base de la cadena alimenticia en los océanos. A su vez, muchos de los organismos que habitan en los fondos oceánicos dependen del alimento que les llega desde la superficie: si la producción de alimento (materia orgánica) a través de la fotosíntesis se interrumpe, no llega alimento al fondo marino y se producen extinciones de los organismos que allí habitan.
Sin embargo, en el caso del impacto del límite Cretácico-Terciario, la ausencia de extinciones significativas en los fondos oceánicos indica que la fotosíntesis se recuperó mucho más rápidamente de lo que se pensaba.
Estudios realizados por otros autores apoyan estos resultados: se ha estimado que la cantidad de polvo lanzada tras el impacto sería insuficiente para oscurecer la atmósfera durante mucho tiempo y estudios de algas marinas han demostrado que la fotosíntesis se reanudó rápidamente, unos 100 años tras el impacto, señalan las mismas fuentes.
En el artículo de Alegret se descarta el oscurecimiento del planeta como la principal causa de las extinciones, dado que no todos los microorganismos que realizaban la fotosíntesis sufrieron extinciones importantes, sólo los de conchas carbonatadas.
HIPÓTESIS ALTERNATIVA
Los autores del artículo proponen que la principal causa de las extinciones en medios marinos se debió a la rápida acidificación de los océanos, es decir, al descenso del pH en las aguas. En la actualidad, los océanos están sufriendo la acidificación de sus aguas debido a la emisión de gases invernadero, que provocan altos niveles de dióxido de carbono en la atmósfera.
Por el contrario, en el límite Cretácico-Terciario, la acidificación se debió al ácido nítrico generado por la oxidación del nitrógeno de la atmósfera cuando ésta se calentó por el paso del asteroide y al ácido sulfúrico liberado porque el impacto tuvo lugar sobre materiales ricos en yeso.
La acidificación duraría muy poco en términos geológicos (de meses a años), y tendría lugar únicamente en las aguas superficiales de los océanos. Esto explicaría la extinción masiva de numerosos organismos de conchas carbonatadas que flotan en las aguas superficiales (sus conchas de carbonato se disolverían al disminuir el pH), así como de los Mosasaurios (grandes reptiles marinos), grandes peces, y ammonites (cefalópodos). Dado que la acidez de las aguas no llegaría a los fondos oceánicos, este modelo también explicaría la supervivencia de los organismos que allí habitan.
Esta hipótesis daría respuesta también a uno de los mayores enigmas de la Paleontología: por qué los nautiloideos sobrevivieron, mientras que sus primos los ammonites (cefalópodos) se extinguieron. Los nautiloideos nadaban en aguas más profundas y se reproducían mediante huevos de gran tamaño y protegidos en cápsulas, mientras que los ammonites, que nadaban más cerca de la superficie (donde las aguas eran más ácidas) y generaban masas flotantes de pequeños huevos, se disolverían con mayor facilidad.
La extinción de los ammonites, uno de los grupos de invertebrados más importantes en los océanos del Cretácico, afectaría a los niveles superiores de la cadena alimenticia, especialmente a grandes predadores como los Mosasaurios.
INVESTIGADORA DEL IUCA
Laia Alegret es profesora de Paleontología de la Universidad de Zaragoza y miembro del Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales de Aragón (IUCA). Esta oscense es especialista en el estudio de fósiles microscópicos (los foraminíferos bentónicos, que habitan en el fondo de los océanos) y análisis geoquímicos (isótopos estables) para reconstruir las condiciones ambientales del pasado, centrándose en el estudio de eventos críticos que han afectado al planeta, como impactos meteoríticos o momentos de calentamiento global relacionados con la emisión de gases invernadero.
Los estudios realizados en sondeos oceánicos del Atlántico, Pacífico y Mar del Sur han permitido conocer la respuesta de las comunidades marinas a los cambios ambientales desencadenados por el impacto meteorítico de hace 65,5 millones de años. Precisamente, los geólogos utilizan este evento global para definir el final del período Cretácico y el inicio del período Paleógeno, y se refieren a él como el límite Cretácico-Terciario o límite K-T.
Entre los resultados obtenidos destacan la intensidad y selectividad de las extinciones, los mecanismos mediante los cuales el impacto de un asteroide podría desencadenar las extinciones, la posterior evolución de las especies o la recuperación de las condiciones ambientales.