domingo, 8 de febrero de 2015

Acero más fuerte, ligero y flexible que el convencional


   Investigadores sudcoreanos han encontrado una manera de crear un nuevo acero de baja densidad que es más fuerte, más ligero y más flexible que el convencional usado en muchos productos.
   En su artículo, publicado en 'Nature', el equipo describe el proceso que utilizan y sus esperanzas de poder reemplazar el acero actual en algunas aplicaciones en un futuro cercano.
   Una de las mayores aplicaciones para el acero es la fabricación de automóviles, aunque su dominio ha caído en los últimos años, con numerosos ingenieros tratando de encontrar sustitutos más ligeros para él. La cuestión que más preocupa a los fabricantes es el peso. El acero es pesado porque está compuesto principalmente de hierro, mientras que la adición de otros metales tiende a hacerlo menos flexible o más débil.
   En un nuevo esfuerzo por mejorar este material, los tres investigadores encontraron una combinación que permite la creación de un acero de baja densidad, que es, además, más fuerte y más flexible que las aleaciones de titanio  mucho más caras.
   El secreto se encuentra la forma de la estructura utilizadas para su formación durante el proceso de calentamiento y mediante el uso de la combinación adecuada de ingredientes.
   Así, el Institute of Ferrous Technology utilizó la tradicional mezcla de hierro, carbono, aluminio y manganeso y luego añadieron níquel. Los científicos han descubierto que el níquel reacciona con el aluminio, creando cristales B2 de tamaño nanométrico dentro y entre los granos de acero que se forman en el proceso de habitual. Para asegurarse de que los cristales se distribuyen de manera uniforme entre el metal, el equipo estudió muestras bajo un microscopio electrónico.
   Los químicos saben que los cristales B2 son resistentes al corte, por lo que el acero con tales cristales debe ser extremadamente fuerte, y eso es lo que los investigadores comprobaron cuando testaron su nueva aleación.
   Este trabajo ya ha llegado hasta POSCO, uno de los mayores fabricantes de acero en el mundo para ver si el este nuevo tipo de acero podría ser utilizable en coches o incluso aviones.


Correr demasiado es malo para la salud

Una investigación realizada por un hospital de Dinamarca demuestra que correr más de 4 horas a la semana daña nuestro organismo tanto como llevar una vida sedentaria.

Correr más de cuatro horas a la semana también puede ser peligroso para la salud. Esta es la conclusión de un amplio estudio científico realizado en Dinamarca y que ha publicado el Colegio Americano de Cardiología. Los investigadores han seguido la evolución durante 12 años de un grupo de corredores y otro de personas sedentarias (en total, un millar de individuos) y, al final, se han encontrado que practicar este deporte más de 4 horas a la semana produce el mismo daño a la salud que llevar una vida sedentaria.

Recomendación

Según esta investigación, para reducir las tasas de mortalidad, no conviene correr más de dos horas y media por semana.

Como conclusión, este estudio del Hospital Frederiksberg de Copenhague recomienda no correr más de tres veces a la semana y, además, a un ritmo no superior a los 8 kilómetros por hora. Porque el ejercicio extenuante y prolongado puede provocar daños estructurales en las arterias y el corazón. O dicho de otro modo: este estudio demuestra que correr maratones no es una buena idea para mantener nuestro corazón sano.

Científicos: “Podría haber una antigua Tierra en el interior de la Tierra”


Hace 4500 millones de años la Tierra chocó con otro planeta de un tamaño parecido a Marte. Científicos de la Universidad de Harvard aseguran que en esa colisión no se fundió todo y que aún quedan, en el manto, restos del planeta original.


Según una conferencia que tuvo lugar durante el congreso científico de Goldschmidt, en California, un nivel isotópico no explicado en las profundidades de la Tierra puede ser una señal de material anterior al choque de nuestro planeta con otro cuerpo planetario.

Hace más de 4500 millones de años, un planeta del tamaño de Marte que fue bautizado como Tehia, chocó con la Tierra. El impacto generó tanta energía y tanto calor que, además de generar la Luna, dio lugar a nuestro planeta tras un proceso de fusión de ambos cuerpos. Esto es lo que se pensaba.Pero ahora un equipo de científicos de la Universidad de Harvard creen que han identificado una señal que indica que sólo una parte de la tierra se derritió, y que una parte antigua todavía existe dentro del manto de la Tierra. Parece que los científicos han captado el eco de esos compuestos de la Tierra Antigua.

El científico que ha liderado el estudio, el profesor Sujoy Mukhopadhyay, dice que “la energía liberada por el impacto entre la Tierra y Theia habría sido enorme, sin duda lo suficiente para fundir todo el planeta.Pero creemos que la energía del impacto no se distribuyó de manera uniforme a lo largo de la antigua Tierra”. Esto supone que “una parte importante del hemisferio en que impactó probablemente habría sido completamente vaporizado, pero el hemisferio opuesto quedó protegido en parte, y no fue objeto de fusión completa”, aclara el experto.

Para llevar a cabo la investigación, los científicos han analizado las proporciones de isótopos de gases nobles de las profundidades del manto terrestre y han comparado estos resultados con niveles de isótopos más cercanos a la superficie. Para los científicos esto quiere decir que el último impacto gigante no mezcló completamente el manto y no había un océano global de magma.Los investigadores afirman que estas diferencias necesitan ser explicadas.


La NASA descubre señales de la presencia de agua en la Luna


Según informa el portal Techie News, científicos de la NASA han logrado cartografiar los niveles de hidrógeno de los depósitos escarpados lunares utilizando datos de la sonda espacial Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO).

El mapa ha mostrado unos niveles sorprendentemente altos de hidrógeno en un área muy específica: las laderas de cráteres del hemisferio sur de la Luna, que, de acuerdo con los astrónomos, podría ser la mejor esperanza de la humanidad para encontrar agua potable en la superficie del satélite.

Los investigadores de la NASA señalan que también se podría hallar hidrógeno en forma de hidroxol, que representa un átomo enlazado con un átomo de oxígeno.



Los científicos creen que el agua lunar podría ser utilizada para el consumo humano y sus componentes (hidrógeno y oxígeno), para la fabricación de combustible para cohetes o incluso aire respirable.

La NASA consigue el presupuesto para cumplir su sueño 'europeo'


Los 18.500 millones de dólares que recibirá la NASA el año siguiente permitirán lanzar finalmente un proyecto de investigación de Europa sobre el terreno, informa 'The Washington Post'.

"Este presupuesto era la pieza fundamental que nos faltaba para que la misión pudiera seguir adelante", dijo Casey Dreier, el director de la organización sin ánimo de lucro Planetary Society, citado por Wired. 

Europa es una de las 60 lunas que orbitan alrededor de Júpiter. Este cuerpo celeste posee agua en forma líquida. Hay un enorme océano debajo de una corteza de hielo que podría tener más agua que todos los océanos de la Tierra.