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martes, 25 de junio de 2019

Científicos han descubierto una enorme estructura metálica oculta debajo de la superficie de la Luna



Científicos dicen que hay algo inusual y metálico oculto debajo del polo sur de la luna. No saben si podría una Atlántida lunar perdida construida por antiguos astronautas o la colisión colosal que formó el cráter más grande del sistema solar.

“Imagínese tomar un montón de metal cinco veces más grande que la Hawái y enterrarlo bajo tierra”, dijo Peter B. James, profesor asistente de geofísica planetaria en la Universidad de Baylor, en un comunicado. “Eso es aproximadamente la cantidad de masa inesperada que detectamos.”

Un equipo de investigadores dirigido por el profesor James analizó los datos de gravedad de la luna de la misión del Laboratorio Interior y de Recuperación de Gravedad (GRAIL) de la NASA y la comparó con la topografía lunar de la sonda espacial Lunar Reconnaissance Orbiter para encontrar la sorprendente masa a cientos de kilómetros debajo del Polo Sur de la luna, la llamada Cuenca Aitken. Esta cuenca, que se encuentra cerca de la parte inferior de nuestro único satélite natural, es un cráter de forma ovalada a varios kilómetros de profundidad y hasta 2.000 kilómetros de ancho. Y otra causalidad más, se encuentra justo en el otro lado de la luna.

“Una de las explicaciones de esta masa adicional es que el metal del asteroide que formó este cráter todavía está incrustado en el manto de la Luna”, continúa explicando el profesor James, y agrega que se cree que el cráter tiene 4 mil millones de años, casi tan antiguo como la tierra misma.

Aunque otra posible explicación es que la masa podría ser un producto del antiguo océano de magma de la luna solidificándose. La investigación se publicó a principios de este año en el periódico científico Geophysical Research Letters. Y por su parte, la NASA quiere enviar astronautas a esa zona en 2024.

¿Qué hay dentro de la luna?


Entonces, ¿qué hay dentro de la Luna? Por supuesto, este descubrimiento bien podría ser una característica geológica natural, pero también lo podría ser otra muy diferente. Sabemos, con nuestra tecnología actual, nos llevaría muchos miles de años alcanzar el sistema estelar más cercano. Y con un poco de suerte, en el próximo siglo más o menos podremos reducirlo a unos pocos cientos de años. Incluso viajando a la velocidad de la luz, tardaríamos cuatro años en llegar al próximo sistema solar.

Dicho esto, la única posibilidad que existe es que seres extraterrestres hayan venido con su enorme naves y depositaran colonias en varios sistemas estelares, para observar la vida primitiva a medida que se desarrollaba. ¿Y qué mejor lugar para ocultar tal colonia que en el interior de la Luna?


Por lo que todo parece indicar que nuestro satélite natural (o artificial) es el lugar perfecto para ocultar bases extraterrestres. Durante la mayor parte de nuestra historia no teníamos forma de llegar, e incluso en la actualidad continuamos sin tener presencia humana. Además, que un lado de la Luna siempre está oculto de la Tierra. ¿Quién sabe qué podría estar pasando más allá de nuestras miradas indiscretas? Esta es una idea interesante, y tal vez el nuevo descubrimiento demuestre la existencia de tales civilizaciones.

martes, 25 de noviembre de 2014

Descubren cuásares alineados en una estructura de miles de millones de años luz

Nuevas observaciones del telescopio VLT del Observatorio Europeo Austral (ESO) han revelado alineaciones de cuásares en las estructuras más grandes jamás descubiertas en el Universo.

Un equipo europeo de investigación ha descubierto que los ejes de rotación de los agujeros negros supermasivos centrales, en una muestra de cuásares, son paralelos entre sí a distancias de miles de millones de años luz. El equipo también ha desvelado que los ejes de rotación de estos cuásares tienden a alinearse con las vastas estructuras de la red cósmica en la que residen.

Los cuásares son galaxias con agujeros negros supermasivos muy activos en sus centros. Estos agujeros negros están rodeados por discos de material extremadamente caliente que giran, por lo que a menudo expulsan parte de ese material en forma de largos chorros a lo largo de sus ejes de rotación de giro. Los cuásares pueden brillar más que todas las estrellas del resto de las galaxias juntas.

Los científicos, liderados por Damien Hutsemékers, de la Universidad de Lieja (Bélgica), han utilizado el instrumento FORS, instalado en el VLT, para estudiar 93 cuásares que se sabía formaban grandes agrupaciones repartidas a lo largo de miles de millones de años luz, en un momento en el que el universo tenía alrededor de un tercio de su edad actual.

«La primera cosa extraña que percibimos fue que algunos de los ejes de rotación de los cuásares se alinearan unos con respecto a otros, a pesar de que estos cuásares están separados por miles de millones de años luz», ha explicado Hutsemékers.

El equipo fue más allá y estudió si los ejes de rotación estaban vinculados, no sólo a los demás, sino también a la estructura del universo a gran escala en aquel momento, informa el ESO en un comunicado.

Estructura a gran escala del universo

Cuando los astrónomos observan la distribución de las galaxias en escalas de miles de millones de años luz, ven que no están distribuidas uniformemente. Forman una red cósmica de filamentos y cúmulos alrededor de enormes espacios vacíos donde escasean las galaxias. Esta intrigante y hermosa composición de material se conoce como estructura a gran escala del Universo.

Los nuevos resultados del VLT indican que los ejes de rotación de los cuásares tienden a ser paralelos a las estructuras a gran escala en las que se encuentran; así que, si éstos se encuentran en un filamento extenso, los giros de los agujeros negros centrales apuntarán a lo largo del filamento. Los investigadores estiman que la probabilidad de que estas alineaciones sean simplemente fruto de la casualidad es de menos del 1 por ciento.

«Una correlación entre la orientación de los cuásares y la estructura a la que pertenecen es una importante predicción de modelos numéricos de evolución de nuestro universo. Nuestros datos proporcionan la confirmación de la primera observación de este efecto, a escala mucho mayor que lo que había sido observado hasta la fecha para las galaxias normales», ha añadido Dominique Sluse, del Instituto Argelander de Astronomía en Bonn (Alemania).

El equipo no podía ver directamente ni los ejes de rotación ni los chorros de los cuásares. En su lugar, se midió la polarización de la luz de cada cuásar y, para 19 de ellos, encontraron una señal significativamente polarizada. La dirección de esta polarización, combinada con otra información, podría utilizarse para deducir el ángulo del disco de acreción y, por lo tanto, la dirección del eje de giro del cuásar.

«Las alineaciones en los nuevos datos, en escalas incluso más grandes que las predicciones actuales de las simulaciones, pueden ser un indicio de que hay un ingrediente que falta en nuestros modelos actuales del cosmos», ha concluido Sluse.

domingo, 11 de mayo de 2014

Científicos crean por primera vez un nuevo tipo de ADN artificial

Científicos estadounidenses han creado por primera vez una bacteria viva cuyo ADN es diferente al de cualquier forma de vida conocida en la Tierra. En lugar de contar con la estructura genética de cualquier organismo conocido, cuenta con un ADN extendido que, técnicamente, lo convierte en vida “extraterrestre”, tal y como lo describen sus creadores.

La investigación, que lidera Floyd Romesberg desde hace 15 años, químico en el Scripps Research Institute de California, se acaba de publicar en Nature y puede suponer un punto de inflexión en la creación de vida artificial. Un avance fundamental para mejorar el diseño de medicamentos, la medicina o la alimentación, pero que abre también un nuevo debate ético sobre la posibilidad de crear nuevos organismos y formas de vida diferentes a los conocidos hasta ahora.

Los propios científicos se refieren a este avance en Nature como a la creación de ADN“extraterrestre”, en el sentido de estar ante una bacteria completamente nueva y de estructura genética diferente.. Cualquier organismo vivo tiene las mismas cuatro subunidades de ADN, conocidas como nucleótidos. A estas unidades se les representa con las letras A, T, C y G.


Una prueba de ADN resuelve uno de los enigmas más antiguos del Titanic

El naufragio del Titanic es un auténtico filón de misterios sin resolver e historias fascinantes.…Read more

Lo que los científicos básicamente han logrado es extender ese “alfabeto”, añadir dos nucleótidos adicionales X e Y al código genético de una bacteria E.Coli, creando una nueva bacteria que no solo sobrevive si no que además logra reproducirse y transmitir esas subunidades X e Y. En definitiva, han creado un nuevo tipo de vida artificial a partir de vida natural.

“Lo que tenemos ahora es una célula viva que literalmente almacena información genética extendida“, ha explicado Floyd Romesberg. El avance abre una nueva puerta en el campo de la biología sintética y en la posibilidad de crear en un futuro nuevos medicamentos y vacunas, nuevos alimentos e incluso formas de energía. Pero también abre un frente ético ante la posibilidad de crear organismos con estructuras genéticas completamente diferentes a las de la vida conocida hasta ahora.

De todas formas, hasta que se puedan traspasar siquiera esas fronteras pasará algún tiempo. Los científicos necesitan ahora comprobar cuánto tiempo es capaz de sobrevivir esta bacteria y si puede producir nuevas proteínas (para dar lugar a nuevas sustancias y, eventualmente, por ejemplo a nuevos medicamentos). La posibilidad, al menos, ya está existe.