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sábado, 17 de mayo de 2014

Las 7 pesadillas más comunes y su significado


Te despiertas a mitad de la noche, has tenido una pesadilla. Estás sudado y con miedo, como si te hubiese ocurrido en realidad. Intentas volver a dormir pero tienes una profunda sensación de angustia que permanece incluso hasta el día siguiente.
Creo que se trata de una situación que todos hemos vivido en alguna ocasión, cuando soñamos con algo que nos inquieta. Según la teoría freudiana, el contenido de algunos de nuestros sueños es una expresión de nuestro inconsciente, que expresa a través de estos determinados conflictos que aún no hemos asumido. Los neurocientíficos, por su parte, afirman que los sueños son una manera para reorganizar la información que hemos aprendido durante el día y para buscar soluciones a los problemas que más nos preocupan.
Obviamente, el contenido de los sueños cambia de una persona a otra pero, en su esencia, nuestros sueños no son tan diferentes. ¿Cuáles suelen ser nuestras peores pesadillas y qué significado tienen?

1. Ser perseguido. Muchas personas reportan pesadillas en las que están siendo perseguidos, lo cual suele ser un signo de que se sienten abrumados, estresados o que están evitando algún problema. De hecho, una de las causas más habituales de este sueño es el miedo a la confrontación. Es decir, la persona teme enfrentar determinadas situaciones que normalmente implican un cambio importante en su vida, como puede ser una ruptura de pareja inminente o la necesidad de revelar una información que podría causar serios problemas.
2. Estar desnudo en público. Cuando este sueño se vive como una pesadilla, casi siempre indica que la persona se siente vulnerable, que no tiene secretos. También puede ocurrir en las personas que se sienten inadecuadas, inadaptadas o que creen que no podrán enfrentar determinada circunstancia.
3. Perderse. Esta pesadilla suele ser más aterradora en los niños que en los adultos pero, en sentido general, está presente en todas las edades. Generalmente indica que la persona siente que no tie el control sobre su vida y no sabe qué dirección es la más adecuada. También puede aparecer cuando la persona ha tomado una decisión pero, en lo más profundo, cree que no será capaz de llegar hasta el final o que no es la mejor alternativa.
4. Caer. Aunque no siempre se trata de una pesadilla en el sentido más estricto del término, lo cierto es que solemos despertarnos con una sensación de desazón. Además, es uno de los sueños más comunes y que más se repiten a lo largo de nuestra vida. ¿Qué significa? Soñar con que estamos cayendo puede indicar un profundo miedo a perder el control sobre alguna situación o tener la sensación de que no tenemos nada sólido (entiéndase personas o planes) a lo cual aferrarnos. Implica una sensación de indefensión y, en algunos casos, también indica el miedo a la muerte.

5. Ahogarse. Esta pesadilla suele expresarse de diferentes maneras. El contenido más clásico hace referencia al agua pero también se aprecia cuando estamos encerrados en un lugar sin la posibilidad de salir y sentimos la sensación de asfixia. Tanto en un caso como en el otro, indica que la persona se siente abrumada, quizás porque está esforzándose mucho en algún proyecto y no logra ver los resultados. Casi siempre aparece cuando estamos viviendo una situación personal angustiante y no encontramos una salida a corto plazo. También nos indica que debemos parar porque quizás las obligaciones y la rutina nos están agobiando demasiado.
6. Ser atacado. Casi siempre esta pesadilla refleja el miedo a cómo reaccionarán los demás ante nuestras acciones. Obviamente, no es temor a la violencia física sino a la crítica, a ser rechazados y aislados socialmente, quizás por alguien a quien estimamos.


7. Perder los dientes. Esta pesadilla puede implicar la sensación de falta de control sobre nuestra vida. Sin embargo, lo más usual es que aparezca cuando nos sentimos inadecuados, avergonzados por algo que hemos hecho o que tenemos que hacer. También está vinculado con la percepción corporal, con la sensación de no ser lo suficientemente atractivos o no estar a la altura de las circunstancias.
Obviamente, vale aclarar que se trata de significados que tienen un carácter general y que pueden variar en dependencia de los detalles del sueño. No obstante, lo más importante es que no se tomen los significados de los sueños como una predicción que se cumplirá a rajatabla sino tan solo como una señal que podría indicarnos que necesitamos hacer un alto en el camino para solucionar aquello que nos preocupa.




lunes, 21 de abril de 2014

Los 12 sueños premonitorios más famosos de la historia

Los sueños han desconcertado a la humanidad desde tiempos remotos. Sobre todo cuando proporcionan una visión de futuro. Estos son los sueños proféticos más sorprendentes.
Durante la historia de la humanidad existe un sorprendente registro de los sueños premonitorios más famosos, muchos de los cuales se presentaron en forma simbólica:

La Biblia nos cuenta que José, hijo de Jacob, soñó que “que el sol, la luna y once estrellas se postraban” ante él. El sueño anunció la elevación del mismo José, quien luego de ser vendido como esclavo por sus once hermanos y enviado a prisión en Egipto, se transformó en el hombre más poderoso de esa nación luego que descifrara los sueños del Faraón.

La misma Biblia nos relata el famoso sueño del Faraón, que soñó que “del Nilo subían siete vacas gordas y de bella presencia, que pastaban entre los juncos. Pero después salieron siete vacas flacas y de fea presencia que se comieron a las primeras”. El sueño anunció siete años de abundancia en Egipto, seguido por otros siete años de miseria, situación que José ayudó a remediar, guardando los víveres de los siete años buenos y reservándolos para los siete años malos.

La reina Olimpia, madre de Alejandro el Grande, luego de una noche de pasión desenfrenada con su señor esposo, soñó que su marido había puesto en su vientre un sello con la efigie de un león. El sueño pronosticó el valor y las conquistas de su célebre hijo. Y también que en el mismo acto le habían llenado la cocina de humo.
El mismo Alejandro Magno, durante el asedio a la ciudad fenicia de Tiro, en el año 332 a.C., soñó con un sátiro danzando sobre un escudo. Su interpretador de sueños, Aristandro, reconoció este sueño como un ingenioso juego de  palabras: satyros (sátiro en Griego), podía ser tomado como sa Tyros, cuyo significado sería “Tiro es tuyo”. Alejandro prosiguió la campaña y conquistó la ciudad.

María Antonieta, reina de Francia, vio en sus sueños un sol rojo elevarse por encima de una columna, que se desplomó estrepitosamente. El sueño vaticinó la proximidad de la Revolución Francesa, que provocó la caída de la monarquía, derramando en el proceso una gran cantidad de sangre. La misma María Antonieta murió guillotinada tiempo después cosa que no le causó mucha gracia que digamos.

Napoléon Bonaparte, en los días previos a la batalla de Waterloo, soñó en dos ocasiones con un gato negro, símbolo tradicional del infortunio. La batalla terminó para él en una estrepitosa derrota y con un odio eterno a los gatos de cualquier color.

Abraham Lincoln, presidente de los Estados Unidos, soñó que entraba al cuarto oriental de la Casa Blanca y veía un cadáver amortajado y custodiado por varios soldados. Luego de preguntarle a un soldado quién había muerto, éste le respondió que el Presidente había sido asesinado. Lincoln murió días más tarde asesinado de un disparo, mientras veía una obra de teatro que por cierto era malísima.

El escritor Mark Twain vio en sueños a su hermano Henry dentro de un ataúd metálico y en cuyo pecho había un ramo de flores blancas y una roja. Días después, el barco de vapor en el que navegaba Henry por el río Mississippi se incendió, lo que le causó graves quemaduras que le provocaron la muerte. Para sorpresa del escritor, el ataúd y el ramo de rosas estaban dispuestos tal como él había soñado.

Monseñor Joseph de Lany, obispo de los Balcanes, soñó la noche del 27 de junio de 1914 que leía su correspondencia. Entre las cartas se encontraba una que llevaba los sellos imperiales y describía el asesinato en Sarajevo del archiduque Francisco Fernando de Austria. El asesinato, que desató la Primera Guerra Mundial, se produjo al día siguiente.

David Janssen, el actor protagonista de la famosa serie de televisión “El fugitivo”, se vio a sí mismo en uno de sus sueños muerto dentro de un ataúd, después de sufrir un ataque al corazón. Su vaticinio se cumplió dos días después.
En mayo de 1979, David Bocth, oficinista de Cincinnati, Ohio, soñó reiteradamente que un gran jet, con los colores de los Estados Unidos, levantaba penosamente el vuelo para después inclinarse y estrellarse en la pista, estallando en una enorme explosión de fuego y humo negro. Tras hablar con su siquiatra decidió advertir del peligro al aeropuerto de su ciudad y a la línea American Airlines. Pero, el 26 de mayo, en el aeropuerto de Chicago, un DC-10 de la misma American Airlines se estrelló brutalmente al momento de despegar, siguiendo el desarrollo exacto del pavoroso drama soñado por David Booth. 237 personas encontraron la muerte.

La señora Etelvina Robles soñó que iba al supermercado de calzas ajustadas y que ese mismo dia le entraban como croto al churrasco. Para probar la veracidad de su sueño se puso la calza mas apretada que tenía (ver foto momentos antes del cumplimiento de su sueño), fué al supermercado y se la enchorizaron en un rato



viernes, 4 de abril de 2014

¿Qué son los sueños lúcidos?


En general, no podemos controlar nuestros sueños, y eso es lo que nos da la posibilidad de soñar las cosas más insólitas. Mientras dormimos, podemos estar haciendo cosas imposibles, como volar, o sufrir las peores pesadillas. Pero nuestro cerebro decide qué es lo que soñamos. Sin embargo, los sueños lúcidos nos permiten tener un mínimo control ellos. ¿No te gustaría poder hacerlo siempre?

En los sueños lúcidos estamos conscientes de que estamos en un sueño, y aunque parezca algo bastante extraño, la ciencia ha probado que existen. Un grupo de individuos fue monitoreado mientras dormían a través de un encefalograma y se demostró que quienes tenían sueños lúcidos en la fase REM movían los párpados.

¿Se puede controlar los sueños?
Actualmente, es reconocido que las personas pueden tener sueños lúcidos, el problema no está en si están conscientes de que sueñan, sino en el poder de controlar los sueños. El primero en notar este estado fue Aristóteles, pero no le puso un nombre, solo describió la sensación. Y los budistas utilizan el yoga de los sueños, que intenta llevar a un estado parecido de conciencia.

Según algunos investigadores, durante los sueños lúcidos tenemos control, por lo tanto podemos decidir a dónde ir y qué hacer. Esto se ha usado como tratamiento para laspesadillas recurrentes, sobre todo en niños, a los cuales se les enseña a tener sueños lúcidos y controlarlos. La posibilidad de decidir qué soñar abre el espectro a un mejor sueño.

El cerebro durante los sueños lúcidos

El psiquiatra holandés Frederick Van Eeden registró algunos de sus propios sueños, en los que mayormente se encontraba volando. Fue el primero en darles el nombre sueños lúcidos en 1913. Algunas otras personas dicen que están relacionados con sueños eróticos.

Según Matthew Walker, un doctor del Laboratorio del Sueño en Berkeley, la zona del cerebro involucrada con este tipo de sueños es la Corteza Prefrontal Lateral, la cual está encargada de la lógica. En el sueño REM esa parte suele estar dormida, pero en algunos casos todavía está despierta y la lógica empieza a funcionar al mismo tiempo que los sueños.

Técnicas para lograr tener sueños lúcidos



Si quieres tener sueños lúcidos, hay algunos métodos que puedes seguir para conseguirlo. Primero, deberás prestar más atención a los sueños, recordándolos y contándolos nuevamente. De esta manera te familiarizas con los ritmos de tus sueños.

Otra técnica utilizada es la Inducción Mnemónica de Sueños Lúcidos, mediante la cual nos convenceremos de que, la próxima vez que durmamos, nos daremos cuenta de que estamos soñando. Luego de esto, repasaremos nuestro último sueño y trataremos de encontrar aquellos elementos que no pueden ser reales (por ejemplo, volar). Esto es necesario realizarlo antes de dormirse, para estar alerta al soñar.



Otra manera es despertarse mientras estamos durmiendo, permanecer un rato despiertos y luego volver a dormir. Así se borran las fronteras entre los sueños y lo real, permaneciendo más alerta. Además, existen institutos que ayudan a las personas a lograrlo a través de técnicas específicas.

Los sueños lúcidos son posibles y comprobables, así que si quieres hacerlo, tendrás que intentar por tu cuenta estos métodos. Es interesante ver cómo pasas de sueños alocados sin control, a tener algo de conciencia en ellos.



martes, 11 de marzo de 2014

¿Sueños lúcidos? ¿Diferentes mundos, dimensiones y futuro posible?



Los sueños lúcidos, de acuerdo con la hipótesis, antiguas y modernas, pueden ser visiones de otros mundos, dimensiones y posibles futuros.


El Somnauti

La investigación en el campo de los sueños se convirtió en la corriente principal en los años 60, gracias al trabajo pionero del Dr. William Dement sobre la naturaleza del sueño y de los sueños. En los años 70, incluso el astrónomo Carl Sagan se aventuró en este territorio en las páginas de su hito, Los Dragones del Edén, desde un punto de vista médico y antropológico. “Se han realizado estudios estadísticos – escribe – la categoría más común de los sueños, los estudios que, al menos en cierta medida, debe ser una luz sobre la naturaleza de los sueños. En una encuesta sobre los sueños de los estudiantes universitarios, los siguientes fueron cubiertos, con el fin, en cinco tipos más frecuentes: (1) La caída (2) Primeros atacado o perseguido, (3) tientas varias veces sin éxito para ejecutar una tarea, (4 ) Varias experiencias de aprendizaje académico, y (5) las experiencias sexuales con varias personas. “

Mundos etéricos
Al escribir sobre los sueños y la investigación de los sueños es algo que nunca he hecho, 

, pero un amigo – vamos a llamarlo Phil – consciente de mi interés por lo que es “distante y remoto”, que quería compartir un sueño muy vívido. Durante esta experiencia estaba dentro de su casa en plena luz del día, en un típico pueblo americano. Salió por la puerta principal y cruzó el porche de madera, por los escalones de piedra (en la vida real, la madera en el sueño) y parar en la acera. El ambiente en el sueño no era abrumador, pero el cielo estaba gris y evocador de finales de verano. De repente, Phil fue asaltado por una sensación de pánico, mirando al otro lado de la calle vio que no había más coches de la familia estacionados, peor aún, en la manzana que se podía ver un número de coches clásicos del año 70 (“como un episodio de Kojak”, dijo). Volviéndose hacia su derecha, siguiendo la acera, había otros coches y un pedazo de deterioro de la maquinaria para la construcción (“como un viejo Liebherr», comentó, a partir de su experiencia en el campo de la construcción.) Sin embargo, un gran choque estaba esperando para el soñador.
La escuela media en frente de su casa – al menos en el mundo de la vigilia – en el estado de sueño no estaba allí. Phil vio una pila interminable de ladrillos y alambre de púas oxidado, lo que sugiere que la estructura había sido demolida en el pasado y nunca quitado los escombros. “En ese momento – me dijo – yo tenía la sensación abrumadora de que no debía estar allí, y tuve que ir a casa por mi seguridad … y la cordura.”


El sueño comenzó a desintegrarse, ya que salió de la boca de acceso de agua, resbalando hacia atrás contra la inclinación de la carretera. El mundo ahora se inclinaba en la dirección equivocada, el soñador y luchó para subir los escalones del porche, se aferran a una verja metálica brillante que no existe en el mundo de la vigilia, tambaleándose para agarrar otro asidero que le permitiría entrar en la casa . Se despertó poco después, sintiéndose desanimado. En los pocos segundos después de haber recuperado la vigilia, Phil se preguntó si en realidad podría estar muerto. Pero, agregó, el sabor en la boca de saliva le aseguró que aún está entre los vivos. Es muy posible que uno de los muchos libros de sueños puede ofrecer una respuesta enlatada a esta experiencia del sueño, pero Phil estaba convencido de que él, o una parte de él, había estado en algún universo alternativo donde la escuela del otro lado el camino nunca fue construida o demolida, o donde los coches “vintage” eran todavía muy presente, un poco como los que un turista puede ver caminando por las calles de La Habana.
Lo que es tal vez me impulsó a transcribir la experiencia de mi amigo es mi opinión personal que los sueños nos permiten asomarnos a otras dimensiones – los mundos etéreos – que parecen responder a las leyes internas y la lógica. Me recordó un sueño que yo era – y todavía lo hacen – una ciudad donde he vivido durante mucho tiempo, pero en un contexto diferente. Esas experiencias oníricas nunca fueron borrosa o extravagante. Me vi a mí mismo en un autobús de edificios de paso que no existen en el mundo real, los restaurantes en los negocio próspero, agentes de policía que se encontraban las multas y, sobre todo, enormes diferencias estructurales que se encontraron en la ciudad de los sueños, pero no en el mundo físico. Había muchos, pero voy a mencionar sólo uno. La ciudad estaba en el mar, sus avenidas ofrecen una vista ininterrumpida maravillosa de su agua verde y sus olas. L ‘”sueño alternativa”, vamos a llamarlo, ofreció un punto de viista similar, pero cerca del horizonte estaba dominado por las plataformas de petróleo – al menos tres – equipado con remolcadores y llena de luces. Como cualquier otro soñador, las palabras “Todo parecía tan real”, fueron los primeros que vienen a mi mente. La gente a mi alrededor que llevan a cabo sus actividades (otros soñadores o los ciudadanos de esta ciudad, ¿quién sabe?), Mientras observaba las plataformas no muy lejano, sólido y majestuoso como la plataforma Ekofisk construido por Phillips Petroleum en el Mar del Norte.


Universos alternos y futuros posibles
Sueños complejas o atemorizantes son generalmente atribuidos a los bocadillos pesadas antes de acostarse, comidas o estrés excesivo, pero rara vez se hace mención de los sueños complejos que se repiten, o para los que parece que volver varias veces al año, la exploración de diversos aspectos o, simplemente, disfrutando de la vista. También nos sentimos niños son capaces de volver a entrar en el estado de sueño a querer “ampliar” los sueños que te estaban haciendo (o volver a entrar en otras dimensiones?), O incluso para encontrar la información necesaria para el trabajo escolar. ¿Pagó usted demasiada atención a la interpretación de los sueños, y que debe buscar un poco de “terminado.
Otra observación interesante es que los sueños de cualquier tipo ya están parecen estar “en curso” cuando el durmiente entra en el estado de sueño: los vehículos, tiendas, instalaciones y actividades están en marcha, está a cargo de los “habitantes del sueño” (una vez más, nos encontramos a  nosotros mismos tener que acuñar nuestras nuevas definiciones).
Entonces, ¿qué vamos a hacer de todas estas experiencias subjetivas, el lector podría preguntarse? El interés en los sueños lúcidos se ha incrementado entre los jóvenes después del lanzamiento de la película Origen Christopher Nolan en 2010, en la que un grupo de soñadores profesionales traza un recorrido a través de paisajes oníricos creados. Cualquier visitante del foro de r / LucidDreaming en Reddit.com se sorprenderá de la cantidad y calidad de los debates sobre el tema, en particular sobre los métodos utilizados para lograr el estado de lucidez. Incluso hay una Guía de Campo de los sueños lúcidos por Thomas Peisel, Dylan Tuccillo y Jared Zeizel, que busca ayudar a los lectores se convierten en exploradores o pioneros sueño sueños. A esto se suma la creencia de algunos soñadores lúcidos que sus esfuerzos podrían conducir finalmente a los viajes etérico, producir o fuera de la experiencia del cuerpo, lo que permitirá acceder a otras dimensiones. En sintonía con la tecnología de nuestros tiempos, incluso hay una aplicación para iPhone (http://luciddreamingapp.com/iphone/) diseñado para simplificar el proceso. Trabajos anteriores de la ficción, sobre todo La rueda celeste por Ursula K. Guin, habían explorado este territorio desde el punto de vista de la ciencia ficción.
La escritora británica Hilary Evans ocupó de este tema en sus visionarios de libros, Apariciones y Visitantes extranjeros (Aquarian Press, 1984). “Por ejemplo – que escribe en la página 39 – hay un número de personas – yo soy uno de ellos – los sueños que, como me dicen, reflejan el mundo real. Incluso si el sueño de estar de vuelta a mi universidad de Cambridge, Cambridge Cambridge sueño es verdadero, y así lo mismo con cualquier otro lugar en el que soñar. En cambio, mi “productor sueño” va una inmensa cantidad de problemas para crear un Cambridge ficticia, muy detallado, con calles y tiendas de libros ficticios ficticios llenos de libros maniquí y habitaciones ficticias para mí y y mis amigos que viven … y mi auto sueños es el camino del mundo falsificado como mi yo de la vigilia se encuentra en Cambridge real “.
En este nivel de especulación que no podíamos ir un paso más allá y sugieren que los notorios “futuros alternativos” en los postulados de la física moderna (una nueva sucursal del futuro por cualquier decisión tomada) son los que vemos en los sueños? Sería fascinante si algunos soñadores – tal vez los soñadores lúcidos que han adquirido el dominio de sus experiencias oníricas a través de una variedad de técnicas – fueron capaces de ver un programa de televisión en uno de esos mundos etéreos, o incluso coger un periódico y leer los titulares. Pudo haber movido la objeción muy válida, por supuesto, alegando que sus mentes pueden confabular el contenido de cualquier medio de comunicación que obtuvieron.


El somnauti
Cuando el astrónomo Johannes Kepler escribió una de las primeras obras de ciencia ficción como la conocemos (1608), un viaje a la luna, el Somnium título (Dream) como la única forma en la que Duracotus, el protagonista, podría alcanzar el satélite de la Tierra estaba soñando. Así que el personaje de ficción de Kepler se convirtió en la primera somnauta.
En 1867, autores como Saint-Denis Harvey estaban meditando sobre la posibilidad de controlar los sueños para lograr ciertos resultados. En Les rêves et les moyens de les diriger (. Sueños y cómo guiarlos NDT), sugiere que los sueños de los investigadores victorianos son un reflejo de la vida real, y los acontecimientos que sucederán en general obedecer – incluso en su falta de coherencia – en ciertas leyes cronológicas coherentes con la secuencia normal de cualquier evento normal. Lo que quiero decir es que, por ejemplo, si el sueño me rompí el brazo, me parece que se comportan en consecuencia, moviéndose con cuidado. Si sueña con una sala de las  puertas están cerradas, me siento como la luz se corta y que todo a su alrededor está oscuro. Por lo tanto, pensé que si podía hacer el gesto de poner una mano sobre los ojos en un sueño, me gustaría tener una ilusión similar a lo que sucedería en realidad repetir el mismo gesto en el estado de vigilia, que vería los objetos en frente de mí desaparecen. Entonces le pregunté si, después de parar esta visión, mi imaginación traería más fácilmente los nuevos objetos que pensé. La experiencia ha demostrado que mi razonamiento es correcto “.
Las aventuras oníricas de Jodorowsky
El cineasta chileno Alejandro Jodorowsky pensador e hizo su primer sueño lúcido en 17 años. En una entrevista con Gilles Farcet, se describe un sueño en el que estaba sentado en una sala de cine “que se proyecta una película de animación con imágenes (Salvador) Dalí. En un instante, me di cuenta de que estaba soñando, y me entró el pánico. Miré hacia la puerta – me dijo -, pero sólo ser un niño sin la conciencia espiritual o prico analítica, pensé que si voy a cruzar esa puerta entrar en otro mundo y me voy a morir “. Hizo un esfuerzo desesperado para despertar, sintiéndose levantada de lo profundo de su cuerpo. “Fue mi primera experiencia, y era aterrador.” Con el tiempo aprendió a controlar este extraño nuevo regalo. “Si yo quería ir a ningún lugar exótico, tuve la oportunidad de hacerlo. Tuve la oportunidad de cambiar el fondo de pantalla. Si yo quería ir al Polo Sur y ver miles de pingüinos … me dio tanta alegría que iba a despertar! “
Jodorowsky también intentó experimentos más graves. “Una vez que yo quería saber cómo era la muerte. Casi salté de la parte superior de un edificio y me he caído en la acera. Poco después, me encontré viviendo en otro cuerpo, de pie entre la multitud reunida para ver el cadáver de un suicida. Así es como me enteré de que el cerebro no es consciente de la muerte “.

El espíritu creativo se extendió también llevaron diarios separados de sus aventuras oníricas. “Me encontré en un mundo industrial, carente de la naturaleza, que consiste solamente en edificios. Yo estaba en la frontera sin documentos de identidad – tres soldados me impidieron cruzar – así que me salté la barrera y fui perseguido por los guardias. Abrí la puerta de un garaje y me encontré frente a una profundidad de varios kilómetros. Fue en ese momento que me di cuenta de que estaba soñando. ” Sin miedo, se metió en el agujero, al estar en una catedral ocupada por las mujeres medio humanos y medio animales en el que descargó su pasión. “Cuando empecé a hacer el amor con las mujeres bestia, me sentí abrumado por el deseo, desdibujando la visión y el sueño se deslizó fuera de control.”

Testimonios “imposible”


En los últimos años se ha producido un aumento de la gente que cree que él despertó del estado de sueño – lúcido o no – en otra dimensión que no es el suyo (como el caso de “Phil”), atrapado en este tipo de situaciones. Un oyente del programa de radio de Costa a costa, en diciembre de 2013, afirmó pertenecer a otro mundo en el que el gobierno de EE.UU. había utilizado submarinos de misiles nucleares como generadores de copia de seguridad, anclando a la costa de California y el suministro de electricidad submarinos de los reactores.
En 2008, nos enteramos del caso de Lerina García, una joven española que escribió con elocuencia de su tiempo-slip o al despertar en una realidad que no era su (Cambio de escenario: Otras dimensiones personales, los demás, http://inexplicata. blogspot.com/2011/04/change-of-scenery-other-dimensions.html).
Un usuario de Reddit ha publicado la convicción de que había “cambiado de tamaño” a raíz de un sueño en el que vio a un edificio rojo de altura, que parecía haber sobrevivido a un escenario apocalíptico. En el estado de vigilia que había descubierto que un viaje en el que su hijo había estado escribiendo nunca había tenido lugar, y que su número de casa ahora era completamente diferente.
Dada la complejidad del cerebro humano – la otra terra incognita – se puede hacer avanzar una serie de motivazini neurológico y cardiovascular de explicar concretamente estas creencias, pero siguen siendo intrigante.
Soñar es una parte integral de la condición humana. “Somos la materia tal que los sueños y nuestra pequeña vida está redondeado con el sueño”, escribió William Shakespeare La Tempestad. El viejo prestan mucha atención a los sueños, por considerar que los mensajes de los dioses, que tenían que ser interpretadas por los sacerdotes, o el propio soñante durmiendo en los templos, con la esperanza de recibir una visión de Dios y un mensaje claro. Ya en el siglo II de nuestra era, los romanos filósofo Artemidoro compiló el largo Oneirocritica, el libro de precursor de interpretación de los sueños de todos los libros de bolsillo actuales de los sueños, escrito con la misma autoridad que se puede esperar de encontrar hoy en día: “Algunos sueños también son teorematici (directos), mientras que otros son alegóricas. Teorematici Esos son los que coinciden exactamente con su sueño – visión. Por ejemplo, un hombre que había soñado con hacer un naufragio en el mar y este se dio cuenta de que en realidad, en la forma en que se ha producido en el sueño. Cuando se despertó, el barco se hundió y se perdió, y el hombre, junto con algunos otros, se escapó por un ahogamiento milagro. Los sueños flotadores, por otro lado, son aquellos en los que una cosa significa otra, a saber, a través de ellos, el alma transmite algo de confusión a través de medios físicos “.









jueves, 15 de agosto de 2013

Porqué no recordamos los sueños

Porque-no-recordamos-los-suenos-3.jpgISTOCKPHOTO/THINKSTOCK
El mundo de los sueños es un mundo fascinante y poco conocido aún por la ciencia. Algunas mañanas recordamos vívidamente lo que soñamos, mientras que otras tenemos una vaga idea o no sabemos absolutamente nada de lo que pasó por nuestra mente durante el descanso. Hoy queremos explicarte porqué no recordamos los sueños, algo que a menudo se le llama amnesia del sueño.

El cerebro y los sueños

Las áreas relacionadas con la intensidad emocional de los sueños, entre otras, también actúan en horas de vigilia, por lo que se podría decir que el hardware -nuestro cerebro- no cambia, pero sí la forma en que se procesan los datos. Es decir, los pensamientos nocturnos y diurnos son iguales, pero no se recuerdan de la misma manera.
Durante la fase REM, que es cuando más soñamos, las ondas que emite nuestro cerebro hacen difícil procesar la información, de forma que podemos recordar vagamente lo que soñamos, pero no con total exactitud. Los conectores neurales que producen las memorias no sincronizan bien, y por ende, no recordamos todos los sueños que tenemos.
Porque-no-recordamos-los-suenos-1.jpgCREATAS IMAGES/CREATAS/THINKSTOCK
El área del cerebro relacionada con los sueños es la misma que el área cognitiva. Se ha visto que cuando el electroencefalograma mostraba un ligero patrón oscilatorio durante el REM, era cuando las personas recordaban lo que había soñado.
Para tener un recuerdo, primero necesitamos formarlo en el hipocampo, y después este se mueve a otras partes del cerebro -especialmente al neocortex-. Esta sincronización desaparece durante el sueño, por lo que es muy difícil que se recuerde lo que soñamos.
Soñar incluye diferentes procesos cognitivos, incluyendo procesos de desorganización y desincronización, por lo que se plantea realmente si el sueño que tenemos y no recordamos es importante o no.
Sin embargo, no se sabe por qué unas personas recuerdan más que otras o por qué algunos sueños son más vívidos y otros es como si nunca hubiera existido. Se cree que es más fácil de recordar a aquellos que despiertan ansiedad

Diferentes teorías de los sueños

Porque-no-recordamos-los-suenos-2.jpgWAVEBREAK MEDIA/THINKSTOCK
Se dice que al menos tenemos cinco sueños por noche. Pero, ¿por qué no los recordamos? Por un lado, existe la teoría de la represión de Freud, que dice que nuestros sueños son deseos que tenemos, y que si no los recordamos es porque nuestro cerebro los bloquea si no estamos preparados para manejarlos, y nos resultarían traumáticos. Lógicamente, Freud relaciona prácticamente todo al ámbito sexual.
Otras teorías hablan de sueños que no recordamos porque no son interesantes, otras anuncian que no recordamos lo que soñamos porque es poco comprensible como para que nuestra mente despierta le encuentre un sentido. Los sueños kinestésicos son otra opción válida: perdemos los movimientos físicos que hacemos dormidos cuando nos movemos por primera vez despiertos.
Ahora ya sabes porqué no recordamos los sueños, aunque recuerda que no se sabe con exactitud por qué esto sucede. Como bien dije al comienzo, el mundo de los sueños es algo todavía desconocido.

domingo, 9 de octubre de 2011

Tipos de sueños

Sueños premonitorios

Sueños premonitorios suelen estar envueltos en un simbolismo difícil de interpretar, puesto que no se refieren a experiencias pasadas. Se trata de mensajes que provienen del inconsciente y que por lo regular nos advierten de peligros o claves importantes para el desarrollo de nuestra personalidad.
Esta clase de sueños ha tenido siempre un gran valor en las culturas orientales y en las que aún hoy suelen denominarse primitivas. En la nuestra han sido asociados, por lo regular, con cuestiones religiosas y su existencia se admitía tan sólo en la vida de santos y profetas. Pero, curiosamente, estos últimos sólo se reconocen muchos años después de acontecida su muerte, por lo que de sus sueños premonitorios quedan, en el mejor de los casos, dudosas leyendas debidamente depuradas por los dogmas religiosos.
Durante el sueño parece que se nos abran otros mundos. Con frecuencia, nuestros sueños nos transportan a tiempos y lugares remotos; nos encontramos a nosotros mismos entre personas y cosas que nos son familiares, aunque extrañamente transfiguradas. Hacemos cosas que nos resultarían imposibles estando despiertos, o nos encontramos paralizados e incapaces de realizar la más simple de las acciones. A veces tenemos la sensación de poseer un conocimiento profundo que daría sentido a toda nuestra vida, conocimiento que olvidamos al despertar o que nos parece incoherente.
Y quizás, a veces, los sueños nos proporcionan un conocimiento real, una visión de un futuro que acontecerá en realidad. La naturaleza de los sueños ha desconcertado a la humanidad civilizada desde los primeros tiempos. Alrededor de los sueños se han desarrollado innumerables creencias y cultos. Esto no debe sorprendernos, ya que actualmente ninguna teoría del sueño y de los sueños es aceptada universalmente. Las antiguas creencias acerca de los sueños se basaban en la idea de que predecían sucesos futuros, y se inventaron métodos complicados para su interpretación. Uno de los más antiguos manuscritos que se conservan, un papiro egipcio de 4.000 años de antigüedad, está dedicado al complejo arte de la interpretación de los sueños.
Un sueño del faraón Tutmés IV, hacia 1450 a.C., se consideró lo bastante importante como para ser grabado en una lápida que fue erigida frente a la Gran Esfinge de Gizeh. Cuenta cómo, cuando era todavía príncipe, Tutmés soñó durante la siesta que el dios Hormakhu le hablaba, diciéndole: “La arena del paraje en el que transcurre mi existencia me ha cubierto. Prométeme que tú harás lo que desea mi corazón; entonces sabré que tú eres mi hijo, que tú eres mi salvador…” Cuando fue faraón, Tutmés retiró la arena que cubría la Esfinge sagrada en honor de Hormakhu, y su reinado fue largo y fructífero, tal como el dios le había prometido en el sueño.



Sueños Espirituales

Hay una tradición antigua y universal acerca de la naturaleza de los sueños que ha perdido credibilidad en los tiempos modernos. Esta visión sostiene que algunos sueños tienen un origen divino, que son un portal a los mundos espirituales, y que pueden transmitir mensajes y visiones internas, incluso de carácter profético.
En el Antiguo Testamento hay un versículo que pone en boca de Dios estas recomendaciones: “Escuchad mis palabras: Si hay un profeta entre vosotros, Yo el Señor, me daré a conocer a él en una visión. Le hablaré en un sueño.”
Entre los huicholes o wirrarikas de México y muchos otros pueblos indígenas de América, aún se cree que a través de un sueño, un dios o un antepasado puede enviar un mensaje a un marak’ame o chamán en particular o inclusive a un grupo de personas si lo considera necesario.
Los egipcios pensaban que los sueños eran causados por los viajes del alma durante el descanso nocturno. Lo mismo piensan aún hoy millones de personas en la India. Sus más antiguos textos señalan que debido a estos viajes del alma los niños pueden soñar con impresiones de sus vidas pasadas y los ancianos con imágenes de sus próximas encarnaciones.
Los chinos también creían que el alma podía separarse del cuerpo durante el sueño y viajar a los mundos espirituales, donde podía comunicarse con los que ya habían partido, y después regresar al cuerpo con recuerdos de la visita, por eso es que a los altos oficiales chinos se les instaba a buscar guía divina en los sueños a fin de tomar decisiones y realizar juicios con sabiduría.
Los aborígenes australianos tienen dentro de cada tribu un miembro que hace las funciones de “evocador de sueños”. Ellos creen que, mediante un ritual, pueden evocar un sueño cuando necesitan ayuda para comprender una relación, una cuestión de salud o el propósito de alguna experiencia determinada. El evocador de sueños, además de guiarles en el ritual, les ayuda a interpretar los sueños que hayan tenido como resultado.
En la antigua Europa, también se tenía en alta consideración la evocación de sueños. El templo griego de Asclepius se erigió en su origen como un lugar de gran energía sanadora donde una persona enferma podía acudir, dormir y tener un sueño intrínsecamente curativo. El rito se fue transformando a lo largo del tiempo y los encargados del templo, o therapeutes, empezaron a hacer de intérpretes de las instrucciones sanadoras ocultas en el simbolismo del sueño. Fue entonces cuando a los sueños se les atribuyó una fuerza curativa menor, y pasaron a ser mensajes crípticos que debían ser interpretados por los terapeutas, los cuales analizaban de un modo adecuado estos comunicados de los dioses con el propósito de determinar el curso correcto para salir de la enfermedad.
Una de las mayores pérdidas de nuestra moderna psicología en su persecución de fundamentos científicos ha sido descartar estas visiones ancestrales, ya que los sueños de carácter espiritual prevalecen hoy en día tanto como en los tiempos antiguos.
Miles de personas reportan sueños proféticos, visitas de familiares y amigos muertos y viajes fuera del cuerpo a localidades lejanas en la Tierra o incluso a dimensiones espirituales. Sin embargo son muchísimas personas más las que simplemente reportan haber recibido inspiración o advertencias útiles durante sus sueños.
Es un hecho comprobado por la ciencia que todos soñamos. Lo que ocurre es que no siempre recordamos nuestras experiencias oníricas. Sin embargo, actualmente tenemos a nuestra disposición distintas técnicas que nos ayudan a recordarlos de una manera cada vez más regular y con mayores detalles.
Cuando llevamos aunque sea un poco de tiempo ejercitando nuestra memoria onírica, enseguida nos damos cuenta de que hay distintos tipos de sueños. Básicamente hay algunos relacionados con nuestro pasado emocional y hay otros que nos ofrecen perspectivas del porvenir.
Lo más fantástico de los sueños es que cuando empezamos a prestar un mínimo de atención a los mensajes que contienen, eventualmente llega un punto en el que comenzamos a recibir consejos prácticos para solucionar los problemas que nos agobian en un momento determinado, para llevar a término alguna investigación o para apoyarnos en algún proceso creativo. Son consejos que vienen directamente del Espíritu.
Ya sea que los consideremos como descargas emotivas del inconsciente, como viajes del alma fuera del cuerpo o como ambas cosas, los sueños siempre dejan dentro de nuestra memoria una serie de imágenes o escenas susceptibles de ser recordadas, estudiadas y, en cierta medida, interpretadas o comprendidas; de tal manera que podemos aplicar estos conocimientos en beneficio de nuestra evolución personal y colectiva.
Al igual que existen ejercicios para recordar los sueños, también existen diversas técnicas que nos ayudan a descifrar su simbología, a re-experimentarlos, a evocarlos y a comprender cabalmente su significado. Incluso hay técnicas que paulatinamente nos permiten entrar al estado de sueño sin perder la conciencia y actuar lúcidamente dentro de estos espacios.
Por todo ello, ahora como antaño, el trabajo con sueños es una aventura fascinante que nos conduce al autoconocimiento y nos permite entrar en contacto con nuestro Espíritu y poner en práctica su inagotable sabiduría.
Sueños Recurrentes

Los sueños recurrentes se repiten con poca variación en la historia o tema. Estos sueños pueden ser positivos, pero frecuentemente la mayoría de ellos son pesadillas. Los sueños pueden recurrir porque un conflicto plasmado en el sueño permanece no resuelto e ignorado. Una vez se ha encontrado una solución al problema, Los sueños recurrentes pueden cesar.
La mayoría de los sueños contienen mensajes que sirven para enseñarnos algo sobre nosotros mismos. Desafortunadamente muchas veces nos olvidamos qué soñamos sobre nuestra rutina diaria. En los sueños recurrentes, el mensaje puede ser tan importante y/o poderoso que no quiere que lo ignoremos. La repetición frecuente de tales sueños nos fuerza a prestar atención y enfrentar el sueño. El sueño trata desesperadamente de contarnos algo. Tales sueños son frecuentemente pesadillas o de contenido atemorizador, para hacer que tomemos nota y prestemos atención a ellos.
Los sueños recurrentes son bastantes comunes y son provocados frecuentemente por alguna situación especifica de nuestras vidas o un problema que regresa una y otra vez. Estos sueños pueden recurrir a diario, una vez a la semana, o una vez por mes, pero cualquiera que sea la frecuencia, hay poca variación en el contenido del sueño en sí mismo. Usualmente apuntan a alguna debilidad personal, temor, o incapacidad de arreglar algo en nuestras vidas – actuales o pasadas.
Por supuesto, hay también sueños bonitos recurrentes. Alguna gente construye su mundo propio en sueños, que exploran, encontrando amigos allí, etc. Algunos dicen entrar en un mundo diferente, otros atribuyen esto a recuerdos de viejos sueños que crean uno nuevo. Posiblemente lo más importante es que estos sueños se tomen como instrumentos para seguir conociéndose uno mismo.



Sugerencias para superar los sueños recurrentes
Para comprender su sueño recurrente, se debe estar dispuesto a aceptar algún tipo de cambio o experimentar una transformación.
Se debe estar dispuesto a mirar dentro de uno mismo y enfrentar lo que se pueda encontrar, por difícil que sea.
Se debe ser capaz de mirar el sueño desde un punto de vista objetivo. Hay que intentar ir más allá de los elementos emocionales y reactivos del sueño y concentrarse en las imágenes simbólicas. Muchos sueños a veces son enmascarados por elementos que perturban y que impiden ir más profundo. Este es un mecanismo de defensa que el inconsciente puede estar utilizando.
Ser paciente. No hay que desalentarse si estos sueños todavía recurren aun después que se cree que se han comprendido.
Aprender a aceptarnos a nosotros mismos verdaderamente y totalmente.
Ocurre frecuentemente que una vez que se descubre lo que el sueño recurrente trata de decir, estos sueños cambian o desaparecen por completo.



Sueños en las artes adivinatorias


Tradicionalmente se ha conectado el mundo de los sueños con las artes adivinatorias. Desde lejanos tiempos ha sido éste un campo fértil para magos, videntes y profetas. Hoy en día no sólo lo es para estas personas sino que también la ciencia, a través de la psicología, pone el caudal onírico en posición privilegiada para conocer la problemática, los deseos, esperanzas y posibilidades proyectivas que hacia su vida tienen todos y cada uno de los individuos humanos.
La razón de la conexión entre los sueños y el futuro es sencilla. Aquellos nos hablan de los contenidos pulsionales inconscientes, de las potencias ocultas, por donde encauzamos nuestras vidas ante el reto de posibilidades que el porvenir nos lanza. Y esa es la voluntad de nuestra existencia individual. Dadas las características biológicas particulares de nuestra estructura biológica, de nuestra cultura y de las experiencias adquiridas, además de otras inclinaciones espirituales, nos encontramos con requerimientos, tendencias y deseos involuntarios que nos llevarían a tomar una serie de decisiones y a ejecutar los actos correspondientes.
Así vamos conduciéndonos por este devenir vital, por el proceso temporal de nuestra edad y forjando el camino que será, inexcusablemente, nuestro y sólo nuestro.

Deseos y esperanzas ocultos

Las artes adivinatorias consisten en una captación de nuestros deseos y esperanzas ocultos. Estos, en un fugaz instante posterior, se vislumbran proyectivamente aplicados al sendero de nuestra temporalidad. Para ello se requiere sensibilidad y habilidad en la observación de nuestras más mínimas conductas y formas de pensar e imaginar, unido todo a una gran dosis de sentido común o lógica natural. Los videntes, adivinos y profetas, cuando son mínimamente serios, realizan todo este proceso con una gran rapidez, debido al entrenamiento de la intuición a través de su hemisferio cerebral no predominante (el derecho para los diestros).
En el caso de los sueños, se pone rápidamente en conexión el contenido de los mismos con la forma de relatarlos, la apariencia física del sujeto, su manera de vestir, de pensar y los datos biográficos de que se disponga. A todo ello se suele unir también la interpretación realizada por el propio consultante.
Con todo este material se pueden obtener conclusiones muy claras y concretas, ya sea por medio del uso de la intuición (visiones y sentimientos de la vida pasada y futura) o por el análisis racional. La primera forma ha estado relegada a los santos, profetas o adivinos y ha sido puesta en duda en numerosas ocasiones, por la falta de escrúpulos y los engaños de muchos farsantes. Ha habido pseudo-adivinos que, sin un desarrollo real de sus facultades psíquicas, simplemente memorizaban algunas claves de la tradición oniromántica o de las supersticiones populares para sorprender con ellas, entre trucos dramáticos, a sus ingenuos clientes.
La segunda fórmula válida para la interpretación es la que, a partir de Freud, se ha asociado al psicoanálisis y se esfuerza en aportar el rigor del método científico. No obstante, el buen psicólogo debe tener capacidades manifiestas tanto en cuanto a la observación y análisis racional como a la captación intuitiva. Y tales cualidades lo convierten, como C. Jung decía, en el moderno gurú occidental.
Como conclusión observamos que las artes adivinatorias, considerando la interpretación de los sueños u oniromancia como una de las más destacadas, siguen teniendo su lugar en nuestra sociedad actual. Pero hoy, más que nunca, se ha de tener precaución. Porque en nuestros días, debido a la masiva divulgación de todos los temas, han surgido muchos falsos profetas que, en ocasiones, infringen, con toda la buena voluntad de su ignorancia, daños irreparables en sus ingenuas víctimas.



Sueños Lucidos


En su Viaje a Ixtlán escribe el antropólogo Carlos Castaneda algunas de las enseñanzas del brujo yaki Don Juan, en relación al mundo onírico. Un día de agosto de 1961 le dijo lo siguiente: “Te ha llegado el momento de aprender a acceder al poder, y vas a empezar por empuñar tus sueños.”
Dos días después, de madrugada, tras conducirlo a la cumbre de una alta colina, le declaró:
Aquí mismo voy a enseñarte la primera etapa del poder… voy a enseñarte cómo elaborar el sueño.
Sus primeras instrucciones fueron:esta noche, en tus sueños, te mirarás las manos.
Preguntado el por qué de esa observación, D.Juan le respondió que era indiferente mirar una cosa u otra y que había escogido las manos porque están siempre allí a disposición del durmiente. Explicó que el examen atento de un objeto es indispensable para “elaborar”el sueño ya que las cosas vistas en sueños cambian constantemente. Se difuminan y se desvanecen para dejar lugar a otras que, a su vez, hacen lo mismo. Castaneda debía, por lo tanto, ejercitarse a retener la visión ya que soñar es real cuando se consigue hacer que todo sea claro y nítido.
Cuando llegó el momento de pasar a la segunda fase de su entrenamiento nocturno, C.Castaneda recibió esta breve indicación: Escoge el lugar al que quieres ir (en sueños). Después, ten la voluntad de ir allí.
Así, D.Juan le enseñaba a obtener sueños lúcidos. Los psicólogos denominan así al estado en el cual el durmiente, sabiendo perfectamente que está durmiendo, es netamente consciente de todo lo que le ocurre. Los ocultistas suelen denominar a esto “viaje astral”. (No pocos escritores hacen alarde de su ignorancia publicando numerosas fantasías acerca de un acto tan natural y positivo como este de hacerse consciente de uno mismo en el mundo onírico).
El Dr. Frederik van Eeden, uno de los primeros psicoterapeutas, experimentó personalmente este estado. Basándose en sus propios sueños estableció en 1913 una clasificación de los sueños en 9 categorías. Una observación realizada en uno de sus sueños lo hizo “lúcido”.
Tenía la impresión de desplazarse flotando, en el aire, por encima de un paisaje de árboles sin hojas. Un hecho le llamó la atención: durante su recorrido aereo las ramas y ramitas de esos árboles se modificaban a sus ojos exactamente tal y como la forma de los objetos parece cambiar en el estado de “vigilia” para un observador que se mueve.
Pensó que ese espectáculo no podía ser imaginario, que su imaginación no sería capaz de reproducir una semejante conformidad con las leyes de la perspectiva. Esa reflexión le hizo consciente de que se encontraba en el dominio de los sueños.

Las insólitas experiencias de un Marqués

Durante su adolescencia, el marqués Hervey de Saint-Denys, que fue presidente de la Académie des Inscriptions et Belles Lettres y profesor en el Collège de France, se ejercitó para conseguir una perfecta lucidez en sus sueños. En su libro “Les Réves et les moyens de les diriger”, publicado en 1867, este sinólogo explica cómo llegó a interesarse en sus sueños.
Como realizaba sus estudios en su casa, sin condiscípulos, estaba obligado a redactar en solitario sus deberes y a presentarlos a horas fijas. Una vez terminados esos trabajos escolares a menudo disponía de tiempo durante el cual se distraía dibujando en un álbum. Un día, cuando contaba 13 años de edad, se le ocurrió la idea de hacer croquis de seres y de cosas que hubiera visto en sus sueños, colorearlos y añadir algunas notas que relataran esos sueños. Como le tomara gusto al asunto, se ejercitó en la conservación del recuerdo del sueño en todos sus detalles.
A medida que enriquecía de este modo su álbum, aumentó el control que ejercía sobre sus sueños, hasta que finalmente obtuvo un perfecto dominio de ellos. (Lo mismo que cualquier persona aprende a moverse a voluntad en el mundo físico, lo cual nadie puede considerar como algo negativo).
Y de este modo consiguió ser consciente, al soñar, de su estado onírico e, incluso, recordar sus preocupaciones del día, de manera que el sueño se convirtió para él en una divertida prolongación de la vida diurna.
Una vez adulto continuó cultivando sus sueños.
A veces hacía que lo despertaran para recordarlos mejor. Otras veces provocaba él mismo su despertar, cuando hubo aprendido a sacudirse el sueño mediante un gran esfuerzo de su voluntad.
Nuestro marqués se sumergió en el estudio de las obras consagradas a los sueños. Su insuficiencia le decepcionó. Juzgaba sin valor alguno todos los intentos de explicación de la actividad onírica a través de la fisiología ya que, según pensaba él, conocemos demasiado poco los nexos misteriosos que unen el alma a la materia para que la anatomía sea nuestra guía en aquello que la psicología tiene de más sutil. (Les reves et les moyens de les diriger, 62).
Hervey de Saint-Denys, empleando el procedimiento enseñado más tarde por D.Juan a Carlos Castaneda, y que supo descubrir por sí mismo, se ejercitó en el examen atento de objetos que viera en sus sueños.
El denominaba imágenes” a esos objetos ya que, según él, soñar era tener la visión interna de una sucesión de imágenes, todas creadas por la mente del durmiente. El afirmaba que si el pensamiento de un hombre no adquiría ni cuerpo ni color era porque el mundo ambiente se lo impedía. Pero a medida que el sueño lo ganaba, su pensamiento se colorea y toma cuerpo; ése es el sueño, y el sueño es la forma del pensamiento mientras se duerme”.
Así pues, para él, el sueño no era sino “un pensamiento de una especie particular” y todo pensamiento de un hombre dormido era un sueño(ibid., 165). Esta es una concepción aparentemente opuesta a la de D.Juan Matus quien, como casi todos los ocultistas, consideraba que el mundo de los sueños era tan real como el de la vigilia.
Hervey de Saint-Denys observó que cuando las imágenes del sueño palidecían y se emborronaban, el sueño no tardaba en disiparse. Y, al contrario, observó que cuanto más netas eran las imágenes, más profundo era el sueño y menos próximo estaba el despertar. Por consiguiente, cuando quería oponerse a su despertar, cuya proximidad le venía anunciada por la creciente imprecisión de las imágenes, se concentraba en una de éstas, en una hoja de árbol, por ejemplo. Entonces la veía recuperar poco a poco su nitidez. Sus contornos le aparecían más claramente, su color era más vivo. Cuando había conseguido distinguir perfectamente sus más mínimos detalles abandonaba este examen tan atento seguro de haber alejado de sí la salida del adormecimiento de su cuerpo físico y de haber prolongado su sueño.
Una noche eligió su mano derecha para contemplarla a fin de hacer continuar su sueño. Este, perfectamente lúcido, le permitió darse cuenta de que conservaba un control tan completo de su actividad mental como en estado de vigilia… podía, a gusto suyo, ir a la derecha o a la izquierda, detenerse, mirar a una o a otra dirección, en resumen, actuar tal como él quería. (ibid.,358).
Fueron verdaderas “elaboraciones del sueño”, según la expresión del brujo D.Juan, a lo que procedió el honorable académico. Consiguió no sólo rememorar con exactitud sus experiencias oníricas sino también desplazarse en sueños muy lejos del lugar donde reposaba su cuerpo físico. Veamos el relato de uno de sus viajes nocturnos:
“Esta noche he soñado que mi alma había salido de mi cuerpo y que recorría inmensos espacios con la rapidez del pensamiento. Me transporté primero a una población salvaje. Asistí a un combate feroz sin correr riesgo alguno pues yo era, a la vez, invisible e invulnerable”.
La misma noche, antes de despertarse, se encontró en su habitación. Tuvo entonces, durante un momento, lo que él consideró como una “extraña ilusión”. Se vió mirando su cuerpo dormido, antes de volver a tomar posesión de él. (ibid.,369).
En otro sueño deambuló por una calle de la que observó gran cantidad de detalles. Varios años después de ese sueño, durante un viaje a Francfurt, reconoció allí esa calle, sin error posible, según él afirma, ya que pudo ver, con sus ojos carnales, todos los detalles que había observado en su sueño con su mirada interior y que había anotado cuidadosamente en su álbum.

– Prueba esta sencilla táctica: antes de dormirte observa detenidamente tu cuarto, como si lo vieras por primera vez. Date cuenta que tu cuerpo va a descansar, que te estás acostando. Repítete a ti mismo: “voy a descansar en mi cama. Si a partir de ahora me encuentro en otro lugar o con otras personas es que estoy soñando. Me daré cuenta y me moveré a voluntad”. Si lo practicas con la debida constancia acabará dando un positivo resultado. Sólo ten la paciencia suficiente para que el mensaje se grabe en tu subconsciente.

–También puedes dormirte imaginando (jugando) que viajas a cualquier lugar que te guste. No te pongas límites, puedes ir volando si quieres y contemplar el lugar desde todos los ángulos que quieras. Cuando tu cuerpo, por fin, se quede dormido, el lugar al que te has transladado como si de un juego se tratase te rodeará por completo y podrás explorarlo en tu sueño.

- Puedes, si quieres, simplemente observar como te vas durmiendo. Ocurren muchos interesantes fenómenos en este proceso. Te conviertes en un investigador del sueño. Si sueles practicar el punto 5 te será más sencillo. Pero ahi personas que no son capaces de relajarse, de observar sin tensiones y no consiguen que su cuerpo se duerma mientras tratan de observar su sueño. Tal vez puedas corregir ese error.

- Hay una clave muy bonita pero también personas a las que les da miedo (miedos hay para todos los gustos) o les pasa lo del punto anterior. Consiste en observar como el cuerpo se duerme para llegar a captar un instante “mágico”. Se trata del momento en que el cuerpo ni está dormido del todo ni despierto. Cuando las imágenes de los sueños empiezan a tomar consistencia y color. Cuando los sonidos del mismo empiezan a tornarse nítidos. En ese brevísimo instante, con decisión sintiendo que uno es algo sutil, ligero… se levanta. Tal como suena: levantarse. Si el instante es el adecuado observareis que os habeis separado de vuestro cuerpo. Si mirais a la cama lo vereis durmiendo (como podeis imaginaros la primera vez la impresión es tal que os despertareis inmediatamente). Pero también podeis flotar en el aire o atravesar una pared (cuidado impetuosos, a veces se ha levantado uno con su cuerpo físico, así que si quereis atravesar tabiques probad antes con una mano). Si no ha salido bien se vuelve uno a la cama y repite. Pero esto no es para los que se cansan enseguida, para los perezosos o los que les da miedo casi todo.
Sueños Concientes

Los sueños conscientes ocurren cuando el soñante se da cuenta que sueña en medio de su sueño. “Espera un momento, ¡esto es sólo un sueño!” La mayoría de los soñantes se despiertan una vez que se dan cuenta que sólo están soñando. Otros soñantes han desarrollado la habilidad de permanecer en el estado consciente de soñar. Pueden incluso llegar a ser participantes activos en su sueño, tomar decisiones en sus sueños e influir en el resultado de su sueño sin despertar.
Las leyes de la física y las de la sociedad se derogan en los sueños. Los límites sólo son los de tu imaginación. Se desperdicia mucho el potencial de sueños porque las personas no reconocen que sueñan.
Cuando no estamos lúcidos en un sueño, pensamos y nos comportamos como si estuviéramos despiertos en realidad. Esto puede llevar a frustración vana, confusión y desperdicio de energía, y en mucho peor caso, pesadillas espantosas. Nuestro esfuerzo por dar un resultado así ansiedad sueña con fechas tope, exámenes que se olvidan, perdidas de cualquier manera, y así sucesivamente. Los sueños de Ansiedad y las pesadillas se pueden superar gracias al sueño lucido, porque si sabes que sueñas, no tienes nada temer. Las imágenes del sueño no pueden herirte. Los sueños lúcidos, además te ayudan a llevar tus sueños en direcciones que te satisfagan, disfrutar aventuras fantásticas, y superar pesadillas, pueden ser herramientas valiosas para tener éxito en tu vida despierta. Los soñadores lúcidos pueden emplear deliberadamente el potencial natural de la creatividad para resolver problemas e inspiración artística. Atletas, ejecutantes, o alguien que da presentaciones puede preparar, practicar y pulir sus ejecuciones mientras duermen. Esto es sólo una de las muchas maneras en la que el sueño lucido puede ser empleado para mejorar sus vidas.
Hay varios métodos de inducir los Sueños lúcidos. El primer paso, indiferente del método, está en desarrollar tus cualidades para recordar tus sueños hasta que puedas recordar por lo menos un sueño por noche. Entonces, si tienes un sueño lúcido lo recordarás. Te volverás también muy familiar con tus sueños, haciendo más fácil aprender a reconocerlos mientras pasan. Si recuerdas tus sueños, puedes empezar inmediatamente con dos técnicas simples para estimular a los Sueños lúcidos. Los Soñadores lúcidos hacen un hábito de “comprobación de la realidad.” Esto significa investigar el ambiente y decidir si sueñas o estas despierto. Preguntarte muchas veces por día, “¿Estaré soñando?”. Entonces, prueba la estabilidad de tu realidad presente leyendo algunas palabras, mirando lejos y mirando a tras mientras tratas de cambiarlos. La inestabilidad de los sueños es la pista más fácil para distinguir la realidad y el sueño. Si las palabras cambian, sueñas. Tomando siestas es una manera con la que puedes aumentar gradualmente tus oportunidades de tener sueños lúcidos. Tienes que dormir bastante en la siesta para entrar en REM. Si tomas la siesta en la mañana (después de haberte despertado más temprano de lo usual), estás probablemente entrando en fase REM en una media hora a una hora después de que te duermes.
Si tu siesta es de 90 minutos a 2 horas tendrás suficientes sueños y una probabilidad más alta de tener un adecuado sueño lúcido que en los sueños que tienes durante el sueño de un noche normal. Enfoca tu intención de reconocer que tú sueñas cuando te duermes durante la siesta.
Inicialmente, los principiantes tienen dificultad para descansar en el sueño después de que logran lucidez. Este obstáculo hace que muchas personas desprecien el valor del sueño lúcido, porque no han experimentado más que el destello del conocimiento de que se encuentran soñando, seguido del despertar inmediato. Dos técnicas simples pueden ayudarte a superar este problema. Lo primero es crear calma en el sueño. El propio sueño lúcido excita, pero expresar la excitación puede despertarte. Suprime tus sentimientos un poco y vuelve tu atención al sueño. Si el sueño muestra señales de fin, tal como la desaparición, pérdida de claridad o profundidad de la imaginación, “dar vueltas” puede ayudar a hacer retroceder al sueño. En cuanto el sueño comienza a “desvanecerse,” antes de sentir realmente tu cuerpo en la cama, gira a tu cuerpo del sueño como encima. Esto es, dando vueltas como cuando un niño trata de crearse un mareo (probablemente no te marearas durante el sueño porque tu cuerpo físico no da vueltas). Recuerda, “La próxima escena será un sueño.” Cuando tú pares de dar vueltas, si no es obvio que estás soñando, haz una prueba de realidad. Aun cuando piensas que estás despierto, te puedes sorprender del hallazgo ¡que todavía sueñas!


Los Sueños y el Inconsciente, según Jung


“La mayor hazaña del hombre es cumplir con su destino”

El pensamiento de Jung fue un aporte muy importante para la Psicología. Introdujo los conceptos de extraversión e introversión y el de arquetipo, que fue una contribución innegable para la comprensión del funcionamiento psicológico humano.
El inconsciente para Jung no es un mero reservorio de los deseos reprimidos sino un universo más real e infinitamente más rico para un individuo que su propia conciencia.
El lenguaje del inconsciente son los símbolos y el medio para comunicarlos son los sueños. El inconsciente es el consejero de la conciencia.
Los sueños son simbólicos pero no existen normas generales para la interpretación de los sueños.
La interpretación de los sueños y de los símbolos depende en gran parte de las circunstancias individuales del soñante y del estado de su mente.
Los sueños sirven de compensación y con frecuencia revelan elementos que no son individuales y que no se derivan de la experiencia personal del soñante. Esos elementos son los arquetipos o imágenes primordiales, formas mentales que no se pueden adjudicar a la vida del sujeto y que parecen ser innatas, heredadas por la mente humana.
Para la interpretación de los sueños el profesional debe conocer la mitología en su más amplio sentido, ya que sin esos conocimientos no se pueden hallar analogías importantes.
Un arquetipo es una representación de un motivo que puede variar sin perder su significado básico. Se manifiestan en impulsos, tan espontáneamente como los instintos.
Los sueños pueden revelar presentimientos o pronósticos. El inconsciente parece estar informado, parece ser capaz de examinar los hechos, llegar a conclusiones y pronosticar resultados, guiado principalmente por tendencias instintivas representadas por los arquetipos.
El hombre está impulsado a la acción por fuerzas internas y también por estímulos externos. Los motivos internos surgen de su origen profundo que en la mitología de los tiempos primitivos se llamaban “maná” o espíritus, demonios o dioses.
La interpretación de los sueños requiere un creciente conocimiento de la individualidad del soñante y la imaginación y la intuición son indispensables para comprenderlos.
Los símbolos que aparecen en los sueños son los intentos naturales para reconciliar y unir los opuestos dentro de la psique.
Por ejemplo, la imagen arquetípica del héroe evoluciona de manera que refleja cada etapa de la evolución de la personalidad humana.
Si un joven no se esfuerza por alcanzar una meta más elevada que la que conseguiría sin riesgo, no puede superar los obstáculos que se encuentran entre la adolescencia y la madurez.
Para un hombre la vida es algo que hay que conquistar con voluntad heroica pero para que una mujer se sienta satisfecha de si misma, necesita el despertar de su conciencia.
El sentido de perfección en un adulto se consigue mediante la unión de la conciencia con los contenidos inconscientes de la mente.
Jung descubrió no sólo que todos los sueños son significativos en diversos grados para la vida del soñante sino que todos ellos forman parte de las tendencias individuales que hacen posible el proceso de individuación.
El si mismo se puede definir como un factor de guía interior distinto de la personalidad consciente y que puede captarse mediante la investigación de nuestros propios sueños.
Su desarrollo depende del ego, si está dispuesto o no a escuchar el mensaje del si mismo.
La realización de la unicidad del hombre individual es la meta del proceso de individuación.
El simple hecho de cumplir nuestro destino es nuestra mayor hazaña, porque cada persona tiene que hacer algo diferente, algo que es únicamente suyo.



Los Sueños y su Relación con el Inconsciente

La teoría de los sueños ocupa en la historia del Psicoanálisis un lugar especial, constituyendo el procedimiento más característico y singular de esta ciencia.
Algunos de los conceptos más importantes sobre este tema se refieren a la distinción fundamental entre el contenido manifiesto del sueño y las ideas latentes del mismo.
El relato textual del sueño es el sueño manifiesto y lo que presumimos detrás del sueño se designa como ideas latentes del sueño. Es decir, que la tarea tanto del terapeuta como del paciente consiste en transformar el sueño manifiesto en el sueño latente e indicar cómo se produjo esta transformación.
El modo de interpretar el sueño deja en parte de lado el contenido total del sueño manifiesto para centrarse en cada una de sus partes y en las asociaciones que efectúa el soñante sobre esas particularidades.
Se deberían excluir los restos de las experiencias vividas durante el día y los de mucho tiempo atrás, y luego continuar con aquellos elementos que más le han impresionado al sujeto que deberemos interpretar como símbolos de algo distinto.
El terapeuta puede traducir esos símbolos pero el paciente no, por lo tanto, al hacerle conocer al sujeto el contenido simbólico de algún elemento del sueño puede hacer la asociación correspondiente y sacar a la luz algún enigma oculto.
Algunos sueños no pueden interpretarse por las resistencias que opone el soñante, pero la mayoría sí, de manera que la implementación de este método se considera de mucha utilidad, dentro del encuadre psicoanalítico.
Las resistencias y los olvidos suelen tener valor interpretativo, porque precisamente se suele olvidar u omitir el contenido que produce mayor perturbación al paciente.
La resistencia es signo inequívoco de un conflicto, porque existe una fuerza que quiere expresar algo y otra que se resiste a consentir tal expresión.
Aún en el sueño existe censura que se observa en la forma mitigada, deformada e irreconocible del contenido latente que aparece en el sueño manifiesto.
La censura no es privativa del estado de sueño, ya que también existe entre lo reprimido inconsciente y lo consciente durante nuestra vida psíquica en estado de vigilia
La vida onírica es, como ya Aristóteles lo dijo, la manera en que nuestra alma trabaja mientras dormimos.
Estas transformaciones simbólicas durante el sueño tienen una función útil, asegurar la perduración de un buen dormir. El hecho de despertar a veces angustiados por un mal sueño significa que la censura que vigila, considera demasiado peligrosa la situación y no cree ya poder dominarla.