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viernes, 20 de junio de 2014

¿Leonardo Da Vinci pintó lo que sería el verdadero Santo Grial?



El bebé de María Magdalena y Jesús: Este descubrimiento ha aparecido muy recientemente, de hecho hasta 2011 nadie lo había notado. Sin embargo, justo al lado de la figura de Judas, en lo que debería ser su cuello, algunos creen que Leonardo pintó un bebé. De ser cierto, y al juntar la figura de Jesús, la figura de María Magdalena y el bebé, tendríamos a la Santa Trinidad: la madre, el hijo y el espíritu santo, es decir, Leonardo habría representado el Santo Grial.


viernes, 25 de abril de 2014

El monolito de Axum

33 metros de altura para un obelisco imposible… Según la tradición, para erigirlo fueron utilizados los poderes secretos del Arca de la Alianza.

Axum está situada a 1.005 kilómetros de la capital etíope, Dais Abeba. Ahí anidan los mayores enigmas de este singular país, del que sabemos que es cuna y residencia de la necesidad y la hambruna, al tiempo que fue la casa en la que moraron algunos de nuestros más lejanos antepasados. Respecto a Axum, conviene recordar que fue una gran capital de la antigüedad. Allí, hace más de dos mil quinientos años, los monarcas eran coronados y recibían el título de “rey de reyes”.

Y es allí donde se encuentra el obelisco más grande jamás construido por el hombre. Casi olvidado, hoy yace tumbado, pero en tiempos fue una colosal mole que apuntaba a las estrellas. Mide 33 metros de altura y pesa nada menos que 500 toneladas. Su presencia, cuando estaba erguido, debía ser imponente. Estaba tallado de una sola pieza y, claro, cabe preguntarse cómo lo levantaron y llevaron hasta allí.

Sabemos que hubo siete monolitos de estas características en Axum. Uno de ellos, también gigantesco, medía 24 metros de altura; fue llevado, robado dicen algunos, a Roma (Italia) en 1935. Afortunadamente, el mayor de ellos –al que me refiero, con sus 33 metros de altura- sigue ahí. Está trabajado para que quienes lo vieran en tiempos remotos creyeran encontrarse ante un edificio de ventanas de 13 pisos de altura, lo que en aquellas lejanas eras debía ser un espectáculo soberbio.

Nadie sabe a ciencia cierta qué significado tenía. Quizá la mejor pista al respecto la puede ofrecer una falsa puerta tallada en piedra que se observa en la base del monolito. Probablemente, se trataba de un símbolo mediante el cual se quería transmitir que el obelisco conducía a las alturas… ¡a las estrellas!

Axum es un impresionante enclave cargado de historia y misterio. Allí vivía la reina de Saba, cuyo hijo Menelik fue fruto de su relación con el rey Salomón. Y es aquí donde topamos con otro enigma , el del Arca de la Alianza, una reliquia aún hoy buscada que Menelik trajo desde Jerusalén a esta urbe de pasado glorioso.

Según Gloria de Reyes, el libro sagrado de los etíopes, el Arca fue llevada hasta Axum de un modo más que peculiar. Narra esta obra que carros y animales se desplazaron por el aire a poca altura sobre la superficie con la reliquia a bordo. Tras el primer día de viaje, la comitiva que conducía el Arca se encontraba ya en Gaza. Sin embargo, para desplazarse a pie desde una ciudad a otra se requerían trece días de viaje. Pero gracias a las facultades volantes de las que hicieron gala los hombres de Menelik, sólo tardaron veinticuatro horas en cubrir aquella distancia.

Tras la singladura, el Arca llego a Axum. Y ahí permanecería hoy, oculta y a buen recaudo por los responsables de la iglesia de Santa María de Sión, que simboliza la fe de todos los templos ortodoxos etíopes, que son nada menos que 20.000. Todos ellos cuentan con una réplica del objeto que contenía las Tablas de la Ley y al que se le considera dotado de capacidades más de lo comprensible.

Y es aquí donde el Arca y el obelisco se adentran por la misma senda. La leyenda dice que el cofre fantástico era capaz de provocar la alteración de la materia, de allanar montañas, detener ríos e, incluso, asolar ciudades enteras. Tanto es así, que no pocos han pensado que se trataba de un artefacto dotado de mecanismo tecnológicos, que fue entregado a los hombres por un supertecnificado dios Yavé, que bajo esta perspectiva podría identificarse con un ser de otro mundo

Como he contado anteriormente, nadie sabe aún cómo fue tallado, trasladado y puesto en pie el obelisco de Axum. Pues bien, en torno a las fantásticas ruinas etíopes se han erguido mitos y leyendas. Para algunos, fundamentadas, en el sentido de que explican algunas incógnitas. Y es que según las tradiciones aksumitas, los poderes del Arca fueron de los que se sirvieron los antiguos etíopes para dar forma a este imponente obelisco.

El ya casi mítico investigador Grahan Hanconk ha viajado a Etiopía en numerosas ocasiones. Allí ha encontrado pruebas que en su opinión respaldan la realidad sobre los testimonios que ubican el Arca en la región. Ahí mantuvo una inquietante conversación con uno de sus guardianes.

“¿Ha visto las estelas?”, le preguntó el guardián.

“Sí, las he visto”, respondió el investigador británico.

“¿Y cómo cree que fueron levantadas?, añadió el etíope.

- Hancock, entonces, se encogió de hombros y su confidente le reveló lo siguiente:

“Utilizaron el Arca”, dijo, para ser más explícito a continuación:

“El Arca y el fuego celestial. Los hombres, solos, nunca hubieran construido algo

así”.

viernes, 11 de abril de 2014

Científicos: El papiro que hace referencia a la esposa de Jesús, es genuino

En septiembre de 2012, un controvertido fragmento de papiro que se ganó el nombre de El Evangelio de la Esposa de Jesús, fue dado a conocer internacionalmente por la profesora Karen King de la Harvard Divinity School, en Massachusetts, EE.UU. Semejante anuncio, como era de esperarse, generó tanto reacciones de júbilo como de indignación y escepticismo. La frase del papiro que desató la polémica nunca había sido contemplada en otra escritura: “Jesús les dijo, mi esposa…”, y “ella será capaz de ser mi discípula”.
En aquel entonces, una editorial declaró en el periódico del Vaticano que el papiro era una falsificación, al igual que otros eruditos que le restaron autenticidad al hallazgo. Sin embargo, ahora el fragmento acaba de ser analizado por científicos que concluyeron, en un reporte publicado en el Harvard Theological Review, que la tinta (un pigmento) y el papiro tenían un origen antiguo y que, en consecuencia, no podía tratarse de una falsificación moderna.

El pequeño fragmento de papiro sigue siendo estudiado por científicos de la Universidad de Columbia, de la Universidad de Harvard, y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (M.I.T.), quienes llevaron a cabo dataciones de carbono y micro espectroscopias Raman para determinar la composición química de la tinta. Los resultados revelaron que: “el papiro pertenece a una época entre el 700 y 800 d.C., y es consistente con otros papiros de ese tiempo al igual que la tinta utilizada. El texto no muestra ninguna variación o inconsistencia que pueda sugerir una adulteración”.

La inscripción en Sahídico, dialecto principal del Alto Egipto, sería una traducción de un texto más antiguo basado en una copia en griego hecha siglos atrás, al igual que otros evangelios cristianos. Por lo tanto, la datación de 700/800 d.C. no implica que esa sea la primera vez que apareció el texto.

No obstante, los análisis científicos no parecen ser suficientes para convencer a algunos. The Harvard Theological Review también publicará un artículo del egiptólogo de la Universidad de Brown, Leo Depuydt, anterior al reciente estudio. Depuydt dijo que hacer pruebas sobre el fragmento era irrelevante y “no veía necesidad para inspeccionarlo”. El egiptólogo escéptico proclamó la falsedad del pergamino en base a una foto que había visto del mismo en donde pudo notar “errores gramaticales”, como así también cierta similitud con escritos en el Evangelio de Tomás. La profesora King le respondió a Depuydt diciendo que lo sostenido por él era “muy poco convincente”.

King aclaró que los resultados no probaban que Jesús hubiera tenido una esposa o que hubo mujeres entre sus discípulos, solo que el papiro es verdaderamente antiguo y no fue falsificado. La profesora espera que el debate en cuanto al mismo se centre de ahora en más en lo que significa la escritura y no en si el papiro es genuino o no.