martes, 6 de noviembre de 2012

John Titor, el Hombre que vino del Futuro



El internet, qué duda cabe, es uno de los principales descubrimientos de toda la historia de la humanidad. Su manera de masificar, no sólo diversión y entretenimiento, sino también información entre los cibernautas, ha provocado una revolución mediática sin precedentes en siglos quizá comparable con la invención de la imprenta, por el recordado Johannes Gutenberg.

No obstante, muchos han usado este importante medio de comunicación para engañar, estafar o burlarse de incautos consumidores que, en buena fe o en su afán por buscar siempre un misterio más en qué creer, se adentran en creencias estrambóticas que lindan muchas veces con la ficción y la irrealidad.
Uno de los casos más sonados recientemente fue el del llamado “viajero del tiempo”, John Titor. Este hombre comenzó a invadir con posts un foro llamado ArtBell, de la IBM, entre el 2000 y el 2001, asegurando nada menos, que era un hombre proveniente del futuro que había decidido “pasar un tiempo” en nuestra época luego de realizar una misión militar en el año 1975. 
 El extraño personaje, decía provenir del año 2036, tener 38 años de edad y ser norteamericano de nacimiento.
En cuanto al propósito de su misión, indicó que tenía órdenes de viajar al año 1975 para recuperar un ordenador IBM 5100, importante para su época puesto que se esperaba una especie de Efecto 2038, algo muy parecido al Y2K que pudimos haber tenido en el año 2000.
Pero eso no es todo, en su corta estadía en este siglo, John “chateó” con varios cibernautas, respondiendo, sin mayores reparos ni cuitas, las preguntas de millones de navegantes quiénes ávidos de curiosidad le interrogaban sobre lo que iba a ocurrir en el futuro más cercano.
 El futuro cercano
Muchos son los aciertos que John tuvo con respecto a su visión del futuro. Las “predicciones” (que se realizaron entre el 2000 y el 2001 año en el que este hombre se encontraba en nuestro tiempo) nos hablan de la Guerra en Irak, y de cómo Estados Unidos usaría una excusa sobre armas de destrucción masiva para invadirla.
Asimismo, Titor acertó cuando dijo que la llamada enfermedad de las Vacas Locas, llegaría a Estados Unidos, y también que habría una nuevo descubrimiento acerca de los agujeros negros, hecho que sería el inicio para la posibilidad de que el hombre pueda viajar a través del espacio. Efectivamente, la noticia de aquel descubrimiento se produjo un año después de que Titor la diera.
No obstante, Titor también tuvo tremendas patinadas, por ejemplo, pronosticó que en el 2004, Estados Unidos viviría una terrible guerra civil que lo devastaría internamente, tanto que cambiaría la forma de ver al mundo en los propios norteamericanos. No obstante, como se puede apreciar, esto no ha ocurrido. Un dato más que resulta curioso es que, siendo un hombre del futuro y habiendo descrito la guerra de Irak, queda aún la pregunta de por qué no dijo nada sobre los atentados del 11 de septiembre. ¿Acaso este hecho no tiene importancia en el 2036?
Pero cierto es que aún faltan muchas de las predicciones de Titor que “faltan” por cumplir, por ejemplo, y una de las más terroríficas es que este viajero aseguró que la Tercera Guerra Mundial ocurrirá en el 2015, lógicamente, no dijo nada sobre qué países participarían o los motivos por la cual se generaría, menos aún, quién la ganó.
Asimismo, y como buen colofón, Titor habló también un poco sobre su tiempo, sobre el año 2036, señalando que la población padecerá de una terrible epidemia llamada C.J.D. que no es más que una variedad del síndrome de la Vaca Loca. Esta enfermedad, así como el SIDA de nuestros tiempos, causará grandes pérdidas humanas y no contará con una cura ni tratamientos posibles.
Las “Pruebas” de Titor
Aunque parezca increíble, los seguidores de este llamado “crononauta”, aeguran que Titor tiene pruebas más que suficientes para argumentar su historia, una de ellas, las de más “fuerza”, son las fotografías de la nave, que el propio Titor mostró a su legión, y que dejó a más de uno con la boca abierta, puesto que no parecía ser nada extraordinario, y más que una nave de Startreck, parecía más bien, la cabina del Toyota  del abuelo.
Además de las fotografías, muchos aseguran que los conocimientos de Titor sobre teorías como la de los mundos paralelos o espaciales que él comentó a sus seguidores, son muy poco conocidos como para que un extraño cualquiera las realice. Eso sí, Titor no quiso referirse al funcionamiento de su vehículo puesto que, como él mismo dijo, no era un ingeniero sino un simple militar.
No obstante, todo esto conjeturó una serie de preguntas importantes de realizar, como por ejemplo, aquellas que se cuestionaban que si era verdad que John Titor venía del futuro, es decir del 2036, y tenía 38 años de edad, bastaría con observar las partidas de nacimiento actuales para ver si en verdad se trata de una persona real. Segundo,
El verdadero Titor
Cuando Titor anunció su partida a su “mundo”, en la primavera del 2001, millones de seguidores ya lo conocían y creían en él. La visita del extraño personaje había dejado tras su paso, infinidad de blogs, clubs, foros y páginas web en general que hablan de alguna u otra manera sobre su “legado” futurista y sus intenciones por cambiar nuestro poco halagüeño futuro.
No obstante, y recordando las patas cortas que tiene toda mentira, un alemán llamado, Johann Meier, declaró que toda aquella historia no era más que una burda mentira. El 27 de marzo de este año, confesó que él era el autor de una novela de ficción en 1986, cuyo titulo original se llamaba “T1-Thor: Cronogea y los 4 Engranes del Tiempo”, al parecer, el escritor había perdido una de las copias del original en una casa de verano en California, siendo encontrado posteriormente por el norteamericano, John Adams, quien sería luego John Titor.
¿Fin del mito?
No obstante, aquellos que creen fervientemente en el visitante del futuro, aseguran que el supuesto redactor de la novela de ficción no tiene las suficientes pruebas para desacreditar a un hombre del futuro, primero, porque el citado autor no publicó su obra, indica que sólo contaba con 4 originales, y segundo, por el tiempo que esperó para decir que alguien lo había copiado.
Nuestro futuro próximo
Como conclusión podríamos decir, que estas historias crean siempre asombro en quien por primera vez las oye. Es natural que muchos hayan creído en las palabras que pusiera este visitante en ArtBell, no obstante, en esta web consideramos como una posibilidad que exista mundos paralelos, y habiendo estos, que también existan mundos futuros, y por supuesto, máquinas del tiempo. No obstante, incluso la lógica más simple, diría que el intervencionismo de aquellos personajes resultaría siempre perjudicial en nuestra línea temporal tanto que sería un despropósito realizarlos.
Consideramos que el sueño de encontrarnos con un John Titor, que nos advierta sobre el futuro próximo resulta ser tentador, sin embargo, también consideramos que no necesitamos de visitantes del futuro para saber que cada día más estamos llevando a la destrucción a nuestro planeta ¿Hay que ser acaso, un ser del futuro o un adivino medieval para saber que una próxima Guerra Mundial está cerca? ¿Cabe ser un Nostradamus, un Casey o por último, un Titor, para predecir que nuestro estilo de vida sólo acabará por destruirnos? No necesitamos pues de alguien que nos diga cómo va a acabar el mundo, basta con abrir siquiera un poco los ojos o tomar un poco de conciencia sobre nuestra realidad.

OVNI en Rusia

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=sZuF2BDNsf0

viernes, 2 de noviembre de 2012

Cronologías Imposibles: Pruebas palpables de Extraterrestres en la Antigüedad


Una antigua civilización de dioses y semidioses habitó en la Tierra antes que los seres humanos, y hasta la época del Diluvio.
Existen indicios, evidencias, y pruebas, que demuestran que la Historia retrocede mucho más en el tiempo de lo que siempre se ha creído, en una época remota en la que todavía no existían ni los seres humanos. Pero sí habitaban y reinaban en la Tierra otros seres. Una época remota enterrada por la arena del paso del tiempo, pero de la que conservamos algunos recuerdos…
En 1.991 el geólogo de la Universidad de Boston, Robert Schoch detectó que la Esfinge de Gizeh, en Egipto, había sufrido erosión de agua varios milenios antes de que comenzara oficialmente la Civilización de Egipto.
Por su parte, los investigadores Robert Bauval y Graham Hancock, autores del libro “El Misterio de Orión”, mediante la utilización de un programa informático que recreaba el paisaje astronómico en el pasado, calcularon que el conjunto de Gizeh fue posicionado hacia la Constelación de Orión sobre el año 10.500 a. C.
El geólogo de la Universidad de Boston, Robert Schoch, (a la izquierda), detectó erosión pluvial en la Esfinge de Gizeh, acontecida varios milenios antes del Imperio Antiguo Egipcio. Según los cálculos astronómicos de los autores de “El Misterio de Orión”, Robert Bauval (centro), y Graham Hancock, (derecha), el conjunto de Gizeh fue posicionado hacia Orión sobre el año 10.500 a. C.
MESOPOTAMIA
Nombre griego que significa “Entre los ríos” y que se refiere al país comprendido entre los ríos Tigris y Eufrates. Comprendía distintas regiones como Sumeria al sur, Acad en el centro, y Asiria, en el norte. En muchas ciudades de esta civilización, se han hallado muchos objetos y documentos antiguos que testimonian las huellas de un pasado remoto sorprendente.
Acad
Ciudad situada a 50 kms al noroeste de Babilonia, también llamada Akkad, Agade, Abu Habba, y Sippar, que significa “ciudad de libros”, lo que indica que esta población fue célebre a causa de sus bibliotecas. Según las crónicas halladas por los arqueólogos, fue la capital del octavo monarca antediluviano, Emenduranna, quien reinó durante 21.000 años.
Las Tablillas de Nippur
Nippur o la ciudad de Nimrod, a 80 kilómetros al sureste de Babilonia, fue excavada por la Universidad de Pensilvania bajo los arqueólogos Peters, Haynes y Hilprecht, entre 1.880 y 1.900. Se encontraron 50.000 tablillas que se cree que fueron escritas durante el tercer milenio a. C., incluyendo una biblioteca de 20.000 tomos, diccionarios y obras completas sobre religión, literatura, leyes y ciencias. También se hallaron archivos de unos Reyes muy longevos.
Prisma de Weld
El Prisma dinástico de Weld: La Lista de los Reyes Sumerios
Se conocen más de una docena de ejemplares de Listas de Reyes Sumerios, encontrados en Babilonia, Susa, y en la Biblioteca Real Asiria de Nínive, del siglo VII a. C. Se cree que todos proceden de un original que probablemente fue escrito durante la tercera dinastía de Ur o un poco antes. El ejemplar mejor conservado de la Lista de Reyes Sumerios es el llamado Prisma de Weld-Blundell.
El Prisma de Weld fue escrito en cuneiforme hacia el 2.170 a. C. por un escriba que firma como Nur-Ninsubur, a finales de la dinastía Isin. El documento ofrece una lista completa de los Reyes de Sumer desde el comienzo, antes del Diluvio, hasta sus propios días, cuando reinaba Sin-Magir, Rey de Isin (1.827 a. C – 1.817 a. C) incluyendo además y expresamente a los 10 Reyes Longevos que vivieron antes del Diluvio Universal.
Se trata de un prisma excelente, de barro cocido, que fue hallado por la expedición Well-Blundell en el año 1.922, en Larsa, hogar del cuarto rey antediluviano, Kichunna, unos pocos kilómetros al norte de Ur, y que posteriormente ha sido depositado en el Museo Ashmolean de Oxford. Se cree que el objeto es anterior en más de un siglo a Abraham, y fue encontrado a poca distancia del hogar del patriarca hebreo.
La lista comienza así: “Tras descender el Reinado del Cielo, Eridú (lugar donde según la Biblia estuvo el Jardín del Edén) se convirtió en la sede del Reino”. La Lista de los Reyes Sumerios, al igual que la Biblia, habla acerca del Diluvio: “Después de que las aguas cubrieran la tierra y que la Realeza volviera a bajar del Cielo, la Realeza se asentó en Kis”. El objeto de la Lista Real era demostrar precisamente que la monarquía bajó del Cielo, y que había sido elegida una determinada ciudad para que dominara sobre todas las demás.
Beroso (Berossus), el historiador y escriba babilonio del año 300 a. C., basando su historia en archivos del Templo de Marduk, copiados a su vez de inscripciones primitivas, muchas de las cuales han sido descubiertas, nombró a los 10 Reyes Longevos de Sumeria, que reinaron entre 10.000 a 60.000 años cada uno de ellos. “En los días de Xisuthro (Zinsuddu) –dice Beroso– ocurrió el Gran Diluvio”.
Tanto las Tablillas de Nippur como el Prisma de Weld dan los nombres y reinados como siguen:
“Entonces, (después de Utnapishtim) el Diluvio destruyó la Tierra”. Estos son exactamente los mismos reyes que cita el historiador babilónico Beroso.
EGIPTO
En las cronologías de la civilización egipcia nos encontramos también con la presencia de unos seres, conocidos como Dioses y Semidioses. Los historiadores ortodoxos prefieren utilizar otros nombres, y a veces los “semidioses” pueden ser traducidos como “manes”, y los Espíritus se quedan convertidos en “héroes”. Se busca una coherencia en una lógica imposible, aunque sea a costa de profanar lo “sagrado”. Algunos de los documentos históricos más significativos que registran el pasado de la civilización egipcia son por ejemplo el Papiro de Turín, la Piedra de Palermo, y los textos que escribió el sacerdote egipcio Manetón. Pero hay más.
El Papiro de Turín
También conocido como Canon de Turín, no se conserva completo, y está escrito en lenguaje hierático. Sededuce que originalmente debía contener más de 300 nombres de Reyes, detallando con precisión los años, meses y días de cada reinado. Recoge los reinados de 10 llamados Dioses o Neteru y de varias dinastías de semidioses, como las de los Shemsu-Hor (Compañeros de Horus) y los Venerables de Menfis.
La cronología del Papiro de Turín finaliza así: “Los Akhu, Shemsu Hor, 13.420 años; reinados antes de los Shemsu Hor, 23.200 años; total: 36.620 años”.
La Piedra de Palermo se encuentra en el Museo de Palermo.
La Piedra de Palermo
A juzgar por el último rey que aparece en el listado, debería pertenecer al reinado del Faraón Neferirkare (2.446 – 2.426 a. C.), Rey de la V dinastía. Se trata de la mitad de una enorme losa de diorita negra, que originalmente debía medir aproximadamente unos 2 metros de longitud y 60 cms de altura, y que actualmente se puede contemplar en el Museo de Palermo, aunque en realidad existen 7 fragmentos en total distribuidos por diferentes museos del mundo.
El documento, en escritura jeroglífica, da cuenta de 120 reyes predinásticos que reinaron antes de que existiera oficialmente la civilización egipcia. De nuevo aparecen los nombres de los misteriosos “Dioses” y “Semidioses” engrosando las genealogías reales egipcias.
Manetón de Heliópolis
Manetón fue un sacerdote egipcio de Heliópolis que vivió en el siglo III a. C., durante los reinados de Ptolomeo I y II poco tiempo después del historiador babilónico Beroso, siendo ambos casi contemporáneos. Las cronologías que detalló Manetón encajan perfectamente con el Papiro de Turín y la Piedra de Palermo.
Manetón escribió “La Historia de Egipto” en 3 volúmenes o tomos, que en realidad ya no existen. Pero nos han llegado fragmentos recogidos por distintos autores. Por un lado, las citas de Flabio Josefo (siglo I d. C.); y por otro, los escritos de los llamados “padres” (autores relacionados con la Iglesia), como Julio Africano (siglo III d. C.), Eusebio de Cesarea (siglo IV d. C.), y Sincelo, conocido como Jorge el Monje (siglo IX d. C.).
Eusebio de Cesarea
Lista de los primeros Reyes de Egipto, según Eusebio de Cesarea
Pues bien, según recoge Eusebio, una dinastía de dioses reinó en Egipto durante 13.900 años: el primer dios fue Vulcano, el dios descubridor del fuego, después el Sol, Sosis, Saturno, Isis y Osiris, Tifón hermano de Osiris, y Horus hijo de Isis y Osiris.
A estos, siguieron dinastías de Semidioses héroes que reinaron durante 11.025 años. Lo que hace un total de 24.925 años. A partir de ese tiempo, aproximadamente sobre el 3.000 a. C. reinaría el primer faraón humano.
Parece que oficialmente es Menes el primer Faraón hombre, también identificado como Narmer, pero seguramente hubo algunos otros anteriores. De hecho se sabe que anteriormente a Menes reinaron otros monarcas como el Faraón Escorpión y el Faraón ka.
Sincelo (Jorge el Monje)
Según transmite Sincelo (Jorge el Monje), Seis dinastías de dioses reinaron durante 11.985 años. De nuevo, Hefesto dios del fuego, Helios o Sol, Agatodemon, Cronos o Saturno, Isis y Osiris y Tifón hermano de Osiris. Los primeros 9 semidioses que cita Sincelo son Horus (hijo de Isis y Osiris), Ares, Anubis, Heracles, Apolo, Amón, Titoes, Sosus, y Zeus, abarcando entre estos 9 semidioses un periodo de unos 2.645 años aproximadamente de reinado en Egipto.
A continuación, siguen sucediéndose dinastías de semidioses, espíritus, o héroes, abarcando entre todos ellos miles de años de reinados en Egipto, en unas cifras similares a las que establece Eusebio. Y todo esto, antes de que empezara a reinar en Egipto el primer faraón según la Historia oficial.
La primera Dinastía Legendaria de Egipto, según Sincelo:
Hay pequeñas diferencias entre las cronologías de Eusebio y Sincelo, pero ambas básicamente son muy similares en la línea y en el concepto esencial. Por ejemplo, Sincelo cataloga a Horus como el primero de los Semidioses, mientras que Eusebio lo nombra como el último de los dioses. Y además hay que tener en cuenta que ambos autores, Eusebio de Cesarea en el siglo IV, y Sincelo en el siglo IX, así como todos los demás, contextualizan siempre en algo los nombres de los Reyes según sus propias épocas, culturas, lenguas, y lugares de procedencia.
Todo el mundo ha concebido por ejemplo a Isis y Osiris como personajes únicamente mitológicos. Sin embargo el historiador Sincelo, por citar a uno cualquiera de ellos, basándose en las informaciones de Manetón, da fé de la existencia de este matrimonio de dioses, y establece que reinaron durante 433 años.
Si todos estos reyes hubieran sido figuras inventadas, probablemente no se hubieran hecho constar la duración de sus reinados en cifras tan exactas, sino que simplemente se habrían presentado esos períodos como espacios de tiempo indefinido. Llama la atención entonces por qué había tanta precisión en los cómputos de la duración de los reinados, como si hubieran sido acontecimientos completamente reales.
Gigantes e Híbridos
En cuanto al aspecto físico de los seres referidos en las antiguas cronologías, según refieren los escritos, se sabe que los Semidioses, héroes, etc., descendientes de los dioses, eran físicamente mucho más altos, voluminosos y fuertes que los seres humanos. Por eso se les llamaba también a menudo como “Gigantes”. A este respecto se han encontrado multitud de momias y esqueletos de individuos, repartidos por toda la Tierra, que vivieron en la antigüedad, que superaban los 2 metros e incluso los 3 metros de altura. Generalmente solían tener el pelo rubio y ojos claros. Por ejemplo, a través de las distintas fuentes de Manetón se habla del Monarca Sesocris, de quien se dice que su estatura era de 5 codos y 3 palmos (unos 3 metros).
1.- Estatua femenina de diosa con cabeza de reptil, procedente de Ur.
2.- Dios demonio con cabeza de chivo o carnero procedente del Valle de los Reyes. Egipto. (Museo Británico).
3.- Un dios alado con cabeza de águila procedente del Templo de Ninurta.
Seres transformados como híbridos, mitad animales mitad humanos, imágenes representadas constantemente en la antigüedad, consideradas hoy en día como mitología. Pero una mitología que sin embargo para los antiguos era una religión muy real. Los dioses, seres reales que eran ángeles caídos o demonios, aquellos que se rebelaron en el Cielo, y que según la Biblia, descendieron a habitar en la Tierra, podían materializarse y desmaterializarse a voluntad, y adoptar cualquier aspecto físico, por ejemplo, un híbrido de animal con humano….
Otras fuentes
* Por su parte, Julio Africano vuelve a referirse a los dioses, los semidioses, héroes y “espíritus”. Detalla que después del Diluvio, la primera casa real egipcia tuvo 8 reyes, el primero de los cuales fue Menes de Tis, que reinó durante 62 años. Fue arrollado por un hipopótamo (Eusebio precisa que era un dios en forma de hipopótamo) y pereció.
* Otros escritos antiguos recogen fragmentos procedentes de Manetón, como las selecciones latinas de Bárbaro, un autor que se cree que dependió de Julio Africano, y que podría identificarse con el Monje Aniano. Presenta pequeñas diferencias cronológicas habituales, pero igualmente se explaya en desarrollar largas genealogías de dinastías divinas y semidivinas.
Y otro fragmento del sacerdote egipcio de Heliópolis se recoge en la Crónica de Malalas, en torno al 500 d. C., en el que se explica que “el primer Rey de Egipto pertenecía a la tribu de Cam, el hijo de Noé, llamado también Naracó, pero anteriormente a éste, existieron otros antiguos reinos de Egipto, ya señalados por el sapientísimo Manetón”.
* No podemos olvidar tampoco el importante testimonio de Diodoro de Sicilia, un famoso historiador griego del siglo I a. C., que empleó 30 años en escribir una Historia Universal, para lo cual visitó todos los lugares y monumentos que mencionó. En Egipto fue ilustrado por los sacerdotes y eruditos egipcios de aquella época, y no dudó en escribir que los primeros monarcas del país del Nilo reinaban desde hacía 23.000 años. Otra vez asomaban dioses y semidioses en la cronología de Egipto, en un tiempo en el que todavía no reinaban los seres humanos.
* Hay muchos otros testimonios extraordinarios de seres extraterrestres en la Tierra, como por ejemplo las figuras pintadas en Tassili, reproduciendo lo que parecen seres y naves de fuera de la Tierra, raptando a mujeres, y en otras actitudes.
Pero además de estos valiosos escritos, existen otras fuentes, como por ejemplo las que recoge en su libro “En busca de la Edad de Oro” el investigador Javier Sierra, de la mano de Robert Bauval:
“Robert Bauval me remitió a otros documentos egipcios mucho más antiguos que los escritos de Manetón, para ayudarme a centrar el problema. Esos documentos son los ya célebres Textos de las Pirámides, hallados en monumentos de ese tipo de la V y VI dinastías, o en los menos conocidos Textos de la Construcción*, esculpidos a lo largo de los muros de los templos de Edfu y Dendera. En ellos, según Bauval, se encierra la pieza clave para entender quiénes fueron los verdaderos fundadores de Egipto”.
[* Textos de la Construcción: En el Templo de Edfu están grabados los Textos de la Construcción. En éstos se habla de unos constructores conocidos con el nombre de los Siete Sabios, procedentes de una isla arrasada por las aguas. Estos sabios fundaron una hermandad secreta (Shemsu-Hor), con el objetivo de preservar, generación tras generación, algunos de los conocimientos matemáticos y astronómicos más relevantes].
Por último, también tenemos La Biblia o Sagradas Escrituras como documento histórico que habla también de unos dioses que bajaron a la Tierra y de sus descendientes gigantes, llamados también “héroes de renombre”. También la Biblia relata acerca de una longevidad primitiva, sobre todo en la época antediluviana. En su primer libro, Génesis, se revela por ejemplo que Noé vivió 950 años. Enós vivió 905 años. Cainán vivió 910 años. Mahalaleel vivió 895 años, y así un largo etcétera.
¿Años convertidos en Meses?
Algunos autores ortodoxos han intentado explicar por qué los historiadores egipcios y los documentos encontrados hablaban de unos reyes antiguos tan longevos y de la existencia de unos seres considerados como dioses y semidioses. Según esta visión, los años en realidad serían meses, y todo lo referido a los dioses debía considerarse como simple mitología. Esa sería la única manera en la que podría explicarse el enigma de las “Cronologías Imposibles”. Pero este tipo de cómputo por meses no cuadra, porque entonces surgirían varios interrogantes:
1.- Si todos los historiadores y documentos antiguos, (piedras, estelas, papiros, etc…) a partir de la primera dinastía oficial de Menes, y siguiendo con las dinastías del Imperio Antiguo, Imperio Medio e Imperio Nuevo, contabilizan siempre los años como años y nunca como meses, ¿Por qué hay que considerar que los años se convierten en meses desde Menes hacia atrás en el tiempo?
2.- Dado el dominio magistral de las ciencias y los avanzados conocimientos celestes y astronómicos (en la antigüedad astronomía y astrología eran lo mismo) que tenían los egipcios, ¿cómo podrían confundir, o interpretar, un ciclo anual celeste con todas sus características, estaciones del año, paso de las constelaciones, solsticios, etc…, con un ciclo mensual?
Para cualquier astrólogo y astrónomo de hoy en día, esa explicación sería un disparate absolutamente espectacular. Se nos hace del todo imposible imaginar que los eruditos de Egipto pudiesen cometer semejante equivocación, antes al contrario, acusar de tal proceder viene a ser poco menos que un insulto para los conocimientos de los moradores de las riberas del río Nilo. La conclusión, evidente, es que un ciclo astronómico anual para los egipcios siempre fue de 1 año natural y nunca de 1 mes.
El mismo cómputo del tiempo sirvió para medir los reinados de los faraones humanos y el de los Reyes Dioses. Precisamente el movimiento y la vida de la bóveda celeste constituían para los egipcios la base de su religión, a la que confiaban sus almas, y respetar dichos ciclos cronológicos y celestes era algo absolutamente sagrado e imprescindible.
3.- La Historia y Ciencia oficiales han intentado interpretar los años como meses porque no les cuadran las cuentas. Se han inventado un cómputo de tiempo hecho a nuestra medida, a la de los seres humanos en la actualidad. Pero la contabilidad cronológica egipcia o babilónica iba por otro camino. Hemos visto ya, por ejemplo cuando hemos citado el Papiro de Turín, que los reinados de los Reyes se medía minuciosamente en años, meses y hasta en días. Luego entonces no hay justificación ninguna como para poder interpretar o confundir los años con los meses, ni los meses con los días.
¿Quiénes eran Los Akhu?
Algunas de las familias de Semidioses que reinaron en Egipto son denominadas “Akhu” o Espíritus. Akhu deriva de la raíz Akh, que significa luz, fulgor o brillo. Se puede traducir como espíritu transformado, espíritu luminoso, ser desarrollado o evolucionado, ser transfigurado, ser sobrenatural, etc… El Akhu tenía la cualidad de que podía dar a su ser cualquier forma que deseara. Un ser o espíritu se transfiguraba para intervenir en el mundo físico de la Tierra.
El Akhu se representaba como “un pájaro”, pero ante las personas se aparecía como si fuera un fantasma. Eran seres que podían intervenir tanto en el plano físico como en el plano invisible.
Cronologías imposibles en todo el mundo
Pero no sólo fueron los egipcios o babilonios, también los persas, hindúes, griegos, etc…, todos los pueblos antiguos tenían tradiciones de la gran longevidad de los primeros habitantes de la Tierra. ¿Todos los registros del mundo hablaban de dioses porque sí, y tenían los mismos errores de computación del tiempo, referenciando a unos reyes tan longevos? ¿De dónde podrían venir tales tradiciones sino del hecho mismo de que esos dioses existieron realmente, y que los habitantes de aquella época remota antediluviana vivían ciertamente muy largo tiempo?
¿Todo lo presentado aquí es simplemente la fabulación mitológica de los antiguos? Desde luego que no. Porque si por el contrario optamos por aceptar la versión de la ciencia oficial actual, entonces sí que tenemos que prepararnos para encontrar una explicación mucho más fantasiosa y manipulada, a la vez que contradictoria.
Fuente: http://expedientexfiles.blogspot.com.es/2012/10/las-cronologias-imposibles.html
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Netanyahu: Una guerra contra Irán sería buena para los árabes

Una guerra contra Irán podría desestabilizar la región, perjudicando los intereses de los regímenes árabes y empeorando la suerte de las poblaciones árabes
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, trató el día martes de convencer a los Estados árabes de que un ataque militar israelí contra Irán  beneficiaría sus intereses, y que “una sensación de alivio se extendería por toda la región” inmediatamente después de un ataque.
Después de fallar al presionar al gobierno de Obama para respaldar un ataque preventivo de Israel contra Irán antes de las elecciones presidenciales de Estados Unidos, Netanyahu ha seguido haciendo amenazas veladas de guerra atendidas por diferentes audiencias.
En una entrevista con una revista francesa, Netanyahu arremete nuevamente  contra la afirmación de que un ataque israelí contra Irán podría desestabilizar la región y agravar las tensiones.
“Cinco minutos después, contrariamente a lo que dicen los escépticos, creo que una sensación de alivio se extendería por toda la región”, dijo.
“Irán no es popular en el mundo árabe, ni mucho menos, y algunos gobiernos de la región, así como sus ciudadanos, han comprendido que un Irán con armas nucleares sería peligroso para ellos, no sólo para Israel”, dijo.
Pero los expertos están de acuerdo en que tal ataque podría provocar una guerra regional, envalentonar a Irán, y de hecho, motivar a Teherán de construir un arma nuclear, una decisión que aún no han tomado y que Netanyahu tiene razón al decir que los gobiernos árabes no quieren.
En  un informe reciente  por ex funcionarios del gobierno, expertos nacionales de seguridad y oficiales militares retirados, se concluyó el mes pasado, que el programa nuclear iraní es demasiado redundante para un ataque quirúrgico – del que probablemente Israel sea capaz – para retrasar el programa durante un largo espacio de tiempo.
El informe también concluyó que un ataque provocaría una represalia iraní a gran escala, que  generaría una guerra regional incontrolable , y esto significaría sería una grave desestabilización de los gobiernos árabes, en contra del proxenetismo de Netanyahu.
Es importante destacar que en el informe también advirtió que el ataque reforzaría la motivación de Irán de construir una bomba, a fin de prevenir nuevas acciones militares y que “el logro, más que un revés temporal en el programa nuclear de Irán, requeriría una operación militar – incluyendo una ocupación de tierras – sería más costoso que las guerras de Irak y Afganistán juntas. “
La afirmación de Netanyahu de que una guerra contra Irán sería buena para los árabes se basa en las tensiones que las dictaduras árabes de Oriente Medio tienen con el gobierno de Irán. Estas tensiones provienen de las incompatibles competencias en los intereses nacionales, y no reflejan la forma en que la población árabe actual se siente sobre un ataque israelí. Eso es algo que Netanyahu ignora por completo.
John Glaser

La Cueva de Burrows, los Ooparts que desmontan toda la historia de un plumazo




Ya sólo falta que encuentren un cristo en las (falsas) cuevas de Altamira.
La impactante Cueva de Burrows fue descubierta casualmente por un habitante de la zona, Russell Eugene Burrows en 1982, en Olney, Illinois, EEUU. El 27 de julio de 1984 el periódico localOlney Daily Mail se hizo eco del hallazgo en un nota claramente desinformativa.
La Cueva tenía difícil acceso tras una pequeña y apenas imposible entrada y luego se extendía en unos vastos espacios que daban lugar a 12 criptas principales y muchos más secretos.
Parecía la tumba de un rey egipcio con su sarcófago correspondiente. En la segunda cripta había una mujer y dos hijos, que debían ser de la familia del rey y que aparecían asesinados.
 En la cueva se econtraron vastas cantidades de oro con inscripciones, y miles de piedras pequeñas con todo tipo de inscripciones europeas, egipcias, hebreas, protosumerias,desconocidas…. y dibujos de todo tipo de Egipto, Sumeria, Atlántida, aliens, reptilianos, caballos (que fueron llevados por Colón a América, aunque parace que los hubo tiempo atrás por allí), elefantes, serpientes, mapas del río Misssisipi antes del Diluvio, esfinges, tierra hueca, demonios, incluso de Jesucristo predicando ante los indios. Russell contó en 1992 todos estos hallazgos en su libro The Mystery Cave of Many Faces coescrito con Fred Rydholm.
EL GORRO MASÓN REPTILIANO QUE NO FALTA
Las autoridades oficiales y arqueológicas hicieron todo lo posible por ocultar y manipular la realidad de tan importante hallazgo. Las leyes del estado de Illinois impedían la visita y todo tipo de investigación del lugar. La cueva pertenecía a una propiedad privada.
En 1982 2000 objetos de la cueva fueron vendidos a un coleccionista privado para desaparecer misteriosamente de los ojos de toda ulterior investigación.
Probablemente fue un illuminati del Instituto Smithonian quien se quedó con ello para ocultar tan reveladores ooparts a los ojos del mundo, que es lo que suelen hacer siempre que ecuentran verdades de este tipo que desmontan el pufo de la Arqueología y historia oficial inventada por los anunnaki.
Según Russell, los objetos encontrados en la cueva alcanzaban el número de 3933. Se perdieron “misteriosamente” un montón por el camino, un total 1637 y quedaron solo 356.
El ocultamiento oficial fue implacable, como suele ocurrir siempre en estos casos y como hicieron en la Cueva de los Tayos en La Maná, Ecuador o en Göblekki Tepe, Monte Bucegui en Rumanía o Arkaim en Los Urales, Rusia o tantos portales dimensionales o pirámides con ooparts encontrados.
Russell ha denunciado la conspiración para ocultar toda la información e informa que hay cinco cuevas más en la zona inexploradas. Finalmente, frustrado y cansado de tanta gaita, decidió dinamitar la entrada de la cueva.
Se han inventado mentiras y chismes para desacreditar a Russell, pero un investigador del caso, Philip Coppens, nos cuenta que le “parece un hombre de honor”.
Nadie se ha forrado con el descubrimiento -no como con el timo de Altamira en Cantabria- y aunque hubo algún intento de hacer dinero con el asunto, finalmente nadie ha ganado un duro con ello.
Tampoco cuadro que alguien pierda el tiempo el labrar miles de piedras con extraños símbolos, imágenes e incripciones, como en el caso de las Piedras de Ica y Acámbaro, que son una fotocopia muy similar a la Cueva de Burrows, siempre también ocultadas por los media.
No os perdaís los vídeos, son información e historia real oculta y la música es deliciosa.